19 de noviembre de 2016

Guillen de Lampart, el irlandés quemado tras hacerse pasar por hijo de Felipe III para liberar indígenas en México

CIUDAD DE MÉXICO, 19 Nov. (Notimérica) -

Este sábado 19 se cumple el 357 aniversario del fallecimiento de Guillén de Lampart, uno de los inspiradores de la independencia mexicana, que durante el siglo XVII era colonia española, bajo el nombre de 'Virreinato de Nueva España'.

Lampart nació en el seno de una familia de nobles católicos, venidos a menos tras la ocupación inglesa de Irlanda, su país natal, de manera que desde niño vivió rodeado de conceptos como nación e independencia. Estudió retórica y latín en Dublín e intentó cursar griego y matemáticas en Londres, pero se vio obligado a huir del país tras haber sido condenado a muerte por escribir contra la invasión de Irlanda.

Ocupó los siguientes años de su vida navegando con patente de corso, dedicándose al asalto marítimo de piratas, hasta que desembarcó en La Coruña, al norte de España, país donde se asentaría unos años. Durante esta época, realizó estudios en Santiago de Compostela, Salamanca y El Escorial, para terminar ingresando en el Ejército español.

Su carrera militar le llevó a convertirse en consejero del Duque de Olivares, un importante noble y político del país, que le convirtió en su espía en el virreinato de Nueva España, colonia española que abarcaba los actuales México, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Filipinas, varios estado del sur de Estados Unidos y la zona suroeste de Canadá.

En 1640 se dirigió al Nuevo Mundo, con el fin de informar a su padrino sobre las diferentes corruptelas del Gobierno de las colonias. Pero en su interior renacía la idea de que Nueva España no debía pertenecer a Felipe IV, rey de España durante esta época, ya que no era suyo ni lo había conquistado de forma legítima.

HIJO NATURAL DE FELIPE III

Para intentar solucionar esta injusta situación, tan parecida a la de Irlanda, su país natal, Lampart urdió un plan por el cual se haría pasar por un hijo natural --nacido fuera del matrimonio-- del rey Felipe III, padre del monarca español del momento, que había fallecido unos años antes. Su objetivo era, mediante este engaño, hacerse con el puesto de virrey y liberar a los indígenas, negros y mestizos de la colonia.

Lampart compartió su plan con el capitán Felipe Méndez, quien lo denunció a la Santa Inquisición. Los tribunales de esta institución, tan poderosa en la época, determinaron que el irlandés era culpable de traición así como de realizar prácticas de hechicería y pacto con el diablo.

Junto a estas acusaciones, que conllevaban duras penas, los inquisidores encontraron en casa de Lampart varias obras escritas por él, entre ellas 'Propuesta al rey Felipe IV para la liberación de Irlanda' un documento en el que los rebeldes irlandeses ofrecían a la Corona de Castilla hacer del país un protectorado autónomo y 'Pregón de los justos juicios de Dios, que castigue a quien lo quitare', donde proponía la emancipación de indios y esclavos, así como la independencia de Nueva España de la metrópoli.

Tras haber sido condenado por el Santo Oficio, Lampart permaneció ocho años en prisión, aunque consiguió escapar, aprovechando su libertad para denunciar el sometimiento de Nueva España clavando su 'Pregón de los justos juicios de Dios, que castigue a quien lo quitare' en la catedral de México.

Finalmente, y tras otro intento de huída, Guillen de Lampart fue condenado a morir en la hoguera el 19 de noviembre de 1659. Mediante una estatua en el mausoleo del Monumento a la Independencia en Ciudad de México, Lampart es recordado como uno de los primeros inspiradores del sentimiento independentista mexicano.