12 de abril de 2014

Hillary Clinton, ¿posible candidata a la Presidencia?

Hillary Clinton, ¿posible candidata a la Presidencia?
REUTERS

WASHINGTON, 12 Abr. (Notimérica/EP) -

   Desde su salida del Gobierno, Hillary Clinton ha figurado en todas las quinielas como potencial candidata para las elecciones presidenciales de 2016, ya que el mandatario Barack Obama no podrá concurrir tras cumplir con el límite de dos mandatos. Todos los sondeos coinciden en situar a la ex primera dama como el rival a batir, aunque ella se ha limitado a decir que lo está "pensando".

   Las encuestas sitúan a Clinton como favorita principal a la nominación, con un 63 por ciento del respaldo de los votantes del estado de Iowa, clave en los comicios, según un sondeo de CNN/ORC International recogido el mes pasado por la web Politico. Clinton saca casi cincuenta puntos de ventaja al segundo en la lista, el vicepresidente Joe Biden. A la ex primera dama se le considera además más capacitada para manejar una crisis que el actual presidente, Barack Obama. Seis de cada diez residentes de Iowa creen que Clinton sería una "líder férrea", y la mitad estarían orgullosos de que fuera su presidenta.

   Aunque es posible que en el imaginario colectivo de la mayoría de los estadounidenses la exsecretaria de Estados Unidos, Clinton no pueda desprenderse de la imagen de "esposa" del expresidente Bill Clinton, lo cierto es que esta abogada que creció en el seno de una familia conservadora metodista, no nació para pasar desapercibida y siempre brilló por sus propios méritos académicos y profesionales.

   Desde muy pequeña, Clinton era la favorita de su profesora y destacaba en deportes, así como en el consejo escolar y en el periódico del colegio. Casi finalizando su educación secundaria, ya fue galardonada con el Programa Nacional del Mérito Escolar y se convirtió en una de los mejores estudiantes de su promoción.

   Los méritos de la adolescente hicieron que sus padres reconocieran su talento y pronto su padre, tradicional convencido en principio, se diera cuenta de que la carrera y el desarrollo profesional de su hija no debían depender de cuestiones de género.

   Sólo con trece años Clinton ayudó en el recuento de votos procedentes del distrito South Side de Chicago consiguiente a las recién celebradas elecciones presidenciales de 1960 y encontró pruebas de fraude electoral contra el candidato republicano de aquel momento, Richard Nixon.

   Durante su carrera de políticas en Wellesley College, Clinton osciló entre las ideas republicanas y demócratas; llegó a organizar una huelga tras el asesinato de Martin Luther King, junto a los estudiantes negros, para reclutar más alumnos y profesores negros. Tras diversas incursiones en el Partido Republicano, terminó desencantada y acabó abandonándolo.

   Clinton finalizó su carrera con un discurso de graduación tras el que fue aplaudida durante seis minutos y que acabó saliendo en la revista Life. Sin embargo, su creciente éxito no evitó que dedicara su verano a trabajar fregando platos en un parque nacional y envasando latas de pescado en Alaska; aunque luego fuera despedida y la empresa acabara cerrando después de que la joven protestara por las condiciones insalubres del trabajo.

BILL CLINTON, UN PUNTO Y APARTE

   Tras conocer al que sería su marido en la Universidad de Derecho de Yale y graduarse, Clinton prosiguió su carrera como abogada. Llegó a formar parte del equipo de la comisión de investigación que aconsejaba al Comité Permanente sobre Asuntos Judiciales de la Cámara de los Representantes durante el escándalo Watergate, la causa de la dimisión de Nixon, en 1974.

   Un año después y tras múltiples éxitos jurídicos y profesionales, a Clintonse le auguraba un brillante futuro político. Fue entonces cuando Bill Clinton le propuso matrimonio y pasó a acompañar de manera activa, sin parar de trabajar, los flagrantes éxitos políticos de su marido, desde su elección como gobernador de Arkansas hasta su victoria en las Presidenciales de Estados Unidos.

   En 1979 la exprimera dama se convirtió en el primer socio femenino del bufete Rose Law Firm. Tuvo grandes éxitos como jurista que la hicieron merecedora de figurar en 1988 y 1991 en la lista de los cien abogados más influyentes de Estados Unidos. Clinton también ocupó puestos en los consejos de administración de importante empresas como Wal-Mart.

   Clinton, por muchos considerada como la esposa más influyente de la Casa Blanca después de Eleanor Roosevelt, se convirtió en la primera dama con título de posgrado y con su propia carrera profesional antes de entrar a la Casa Blanca. Acabó siendo nombrada por el presidente al frente del Task Force sobre la Reforma de Asistencia Sanitaria Nacional y  estuvo decidida a universalizar el acceso al sistema sanitario del país, aunque a falta de apoyos y con múltiples críticas de la prensa y de la opinión pública su propuesta fue abandonada en 1994.

   La exsecretaria, primera dama estadounidense citada para testificar ante un gran jurado federal, lograría también salir airosa del 'escándalo Whitewater', el fraude inmobiliario en el que se vio envuelto el matrimonio Clinton antes de trasladarse a la Casa Blanca.

   Uno de los momentos más duros para la exprimera dama de estos años fue la revelación de que su marido había tenido relaciones extramaritales con Monica Lewinsky. Acontecimientos que llevaron a juicio al exmandatario y que fueron confirmados finalmente por la evidencia.

   Ella no dudó en reforzar públicamente su matrimonio aunque, en lo privado, las dudas sobre su compromiso la invadieron y confesó estar furiosa. La opinión pública se dividió entre quienes admiraban su valentía y quienes la acusaban de permanecer casada con Bill Clinton por conveniencia.

EL SENADO

   Clinton fue nombrada senadora por el estado de Nueva York en 2001 y comenzó sus andaduras estableciendo relaciones con republicanos y demócratas. Sin duda, uno de los hechos más destacados de este periodo fue su oposición al aumento de tropas en la Guerra de Irak en 2007.

   Ante la crisis financiera de 2007-2008, Clinton apoyó el plan propuesto de rescate del sistema financiero de Estados Unidos, votando a favor de la Ley de Estabilización Económica de Urgencia de 2008 de 700.000 millones de dólares, diciendo que la ley representaba los intereses del pueblo estadounidense.

CAMINO A LA PRESIDENCIA

   Clinton arrancó con fuerza dispuesta a ser la candidata para las presidenciales por el Partido Demócrata. Sus esperanzas y esfuerzo se vieron truncadas por la derrota frente Obama en 2008 en la carrera a la nominación. Sin embargo, acabó apoyando al ahora presidente y logró el cargo de secretaria de Estado durante la Administración del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos.

   Los enemigos y opositores de Clinton inciden en que fue una mediocre Secretaria de Estado y que sus acciones fueron poco acertadas en el incidente terrorista que costó la vida al embajador americano en Libia. Muchos argumentan que su departamento no proporcionó la seguridad adecuada a la misión consular en Libia y que ella dio explicaciones falsas sobre el fatal hecho.

   Clinton ha manifestado recientemente que Estados Unidos está atravesando una etapa de "disfunción política". "Lo veía venir cuando era secretaria (de Estado) y era lamentable e incluso vergonzoso ver a gente argumentando a favor de que se produjera una suspensión de pagos, y las cosas fueron más allá", ha recordado.

   Aunque la ex primera dama todavía se está "pensando" si presentarse a las elecciones presidenciales de 2016, lo cierto es que parece que su presencia en el escenario político va para largo.

   De momento, sus memorias, en las que repasará su etapa como secretaria de Estado y planteará propuestas para encarar los "desafíos" del siglo XXI saldrán a la venta el próximo 10 de junio.

   Este no será el primer libro publicado por Clinton, puesto que ya ha escrito otros tres, incluido 'Historia Viva', en el que cuenta su paso por la Casa Blanca como mujer del presidente. También publicó en 1998 un libro infantil.