6 de enero de 2006

Honduras.- Una disputa de poder podría haber sido la causa de la matanza de 13 reclusos en Honduras

la rápida intervención de la policía penitenciaria evito un número mayor de muertos

TEGUCIGALPA, 6 Ene. (EUROPA PRESS) -

Una disputa de poder en relación a secuestros, asaltos bancarios, robo de vehículos y el mercado de las drogas entre bandas del crimen organizado originó el enfrentamiento en el módulo Casa Blanca, que terminó con el saldo trágico de 13 víctimas.

Así se desprende de las primeras averiguaciones realizadas por los cuerpos de inteligencia policial, según informó hoy el director Marvin Rajo, quien confirmó que los fallecidos eran internos de alta peligrosidad. "Podemos decir que se fue una parte importante del crimen organizado de Honduras", expresó el oficial.

Rajo manifestó que lo sucedido son cuestiones del crimen organizado porque había una disputa de poder y es posible que entraron en desacuerdo entre dos bandas por algún secuestro o por otro delito que cometieron y no hicieron las reparticiones de manera adecuada.

El oficial sostuvo que gracias a la rápida intervención de la policía penitenciaria no hubo más muertos, ya que si las granadas hubiesen explotado se estaría hablando de más de 50 ó 60 muertos, informó el diario hondureño 'La Prensa'.

PODER INTERNO

El director de la Penintenciaría explicó que "en los últimos días en Casa Blanca se veía algo extraño", ya que no tenían reportes de mal comportamiento y no había problemas, lo que indica que la pelea fue por una lucha de poder interno de las bandas que "estaban peleando el mercado de la droga y delitos como secuestros y asaltos que se cometían afuera".

El oficial reiteró que la mayoría de fallecidos, según los perfiles, eran delincuentes de alta peligrosidad vinculados con bandas de secuestradores, narcotraficantes asaltantes de bancos y que a raíz de eso se produjo el fuerte enfrentamiento que dejó el desenlace fatal.

El director general de investigación criminal de la policía, Napoleón Nazzar, afirmó que hay ocho equipos de técnicos trabajando en la escena del crimen junto a fiscales y funcionarios de organismos de derechos humanos.

Nazzar informó además que guardias de otras prisiones estatales han sido trasladados a la PN para reforzar la vigilancia en el lugar. Los guardias, además, investigan denuncias en cuanto a que los prisioneros podrían poseer granadas de fragmentación.