10 de febrero de 2006

Honduras.- Guatemala, El Salvador y Honduras inician un programa para sacar a los pandilleros de las calles

TEGUCIGALPA, 10 Feb. (EP/AP) -

Guatemala, El Salvador y Honduras anunciaron el jueves una guerra frontal para recuperar las calles de sus ciudades que desde hace más de 10 años son ocupadas por los pandilleros o "mareros" que aterrorizan a la población.

"Deseamos terminar con la violencia en nuestras calles, donde ahora hay niños convertidos en asesinos a sangre fría que matan y llenan de luto y dolor a nuestras sociedades", dijo el ministro de Gobernación de Guatemala, Carlos Vielman.

"Los mareros están involucrados en casi todos los crímenes, drogas, violaciones sexuales y muertes", añadió. "Y ellos viven dentro de una cultura de violencia y, por eso, los mareros tienen seguridad, respeto y solución a sus problemas sólo dentro de una mara o pandilla".

El ministro de Gobernación de El Salvador, René Figueroa, aseguró que prefiere "ver a un niño correr en la calle tras una pelota y no que apresure el paso porque huye de un marero que intenta matarlo".

Calificó a las maras como "una forma inhumana de delincuencia que atenta contra la seguridad de nuestras naciones desde Estados Unidos hasta Latinoamérica", tras indicar que "a esos grupos hay que enseñarles que el crimen no paga".

El ministro de Seguridad de Honduras, el general Álvaro Romero, sostuvo que ha hablado "por teléfono con líderes de maras que desean establecer un diálogo con el gobierno y algunos de ellos intentan reinsertarse en la sociedad".

Afirmó que "esos mareros no dan la cara porque la tienen llena de tatuajes, y son inteligentes, pero agresivos".

Anunció estar interesado en reincorporarlos a la sociedad "para que vivan como la gente".

Asimismo, el presidente Manuel Zelaya admitió que la violencia desatada por los pandilleros campea en Honduras, luego de instar a sus compatriotas a ayudarlo a combatir ese flagelo.

"Las maras son un problema grave que nos afecta a todos sin distingos de clase, y debemos rectificar el rumbo perdido de la nación mediante una estrategia fundamentada en la moral pública y el bien común", dijo.