30 de mayo de 2011

Zelaya anuncia el comienzo de la lucha para "fundar una nueva Honduras"

TEGUCIGALPA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El expresidente Manuel Zelaya ha anunciado este lunes el comienzo de la lucha para "fundar una nueva Honduras" a través del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), el cual impulsará una Asamblea Constituyente para reformar la Carta Magna, propuesta que le costó el cargo hace casi dos años.

En una entrevista a Radio Globo, Zelaya ha confirmado que continuará al frente del FNRP --organización que surgió tras el golpe de Estado en su contra el 28 de junio de 2009-- y que será a través de esta fuerza que continuará con su carrera política en Honduras.

"Nuestra lucha primaria es convocar una Asamblea Constituyente que modifique la ley fundamental para fundar una nueva Honduras", ha afirmado el presidente derrocado, sin precisar más detalles de los mecanismos que pondrá en marcha para llevar adelante estos objetivos.

El golpe de Estado tuvo lugar el mismo día en que Zelaya tenía previsto hacer una encuesta --que fue declarada ilegal-- en la que preguntaría a los ciudadanos si estaban a favor de instalar una cuarta urna en los comicios presidenciales del 29 de noviembre de 2009, para someter a referéndum la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente para reformar la Carta Magna.

"Sin perder su identidad, el Frente hará alianzas políticas con todos los hondureños hasta llegar al poder", ha asegurado, al insistir que su objetivo es crear una coalición de izquierdas como el gobernante Frente Amplio en Uruguay.

"Ese frente amplio será similar al que gobierna Uruguay desde el 2005 y lo formarán obreros, campesinos, profesionales, indígenas, maestros y estudiantes", ha explicado, al aclarar que el FNRP adoptará la "tendencia política del liberal-socialismo del siglo XXI".

Zelaya regresó el pasado sábado a Honduras, después de haber vivido 16 meses como 'huésped distinguido' en República Dominicana. Su retorno fue posible gracias a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de anular todos los juicios de corrupción que tenía en su contra y a la firma del llamado Acuerdo de Cartagena, mediante el cual el presidente hondureño, Porfirio Lobo, ratificó su compromiso de ofrecer todas las garantías al mandatario derrocado.