21 de noviembre de 2007

Iberoamérica.- Brufau afirma que algunos países iberoamericanos "no acaban de entender" la economía de mercado

Repsol YPF ha dedicado el 60 por ciento de las inversiones en los últimos diez años a Iberoamérica

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, mostró hoy su satisfacción con el ritmo y el modelo de crecimiento en Iberoamérica, pero aseguró que algunos países de la región "no acaban de entender" la economía de mercado, sin hacer alusiones concretas.

En un discurso durante el Noveno Foro Latibex, el directivo destacó la importancia de la seguridad jurídica en Iberoamérica y de que los países "aprecien los beneficios de la inversión privada", ya que a algunos de ellos "les cuesta ver el beneficio en capitales que van a aportar competitividad y riqueza".

"Algunos países entienden y otros no", señaló antes de decir que estos últimos "no acaban de entender muy bien este modelo" de mercado, y de destacar la propia responsabilidad de las empresas a la hora de colaborar en el avance social y en la mejora de la cohesión.

El presidente de la petrolera destacó los avances de Iberoamérica en crecimiento, control de inflación, corrección de cuentas públicas y reducción del desempleo, e hizo un llamamiento a mejorar la protección social, impulsar políticas educativas y favorecer el bienestar a través del empleo.

Repsol YPF ha invertido más de 34.000 millones de euros en la región en los últimos diez años, afirmó Brufau, lo que equivale a más del 60 por ciento de las inversiones totales del grupo.

LAS INVERSIONES NO AFLORAN.

Además, el presidente de la petrolera citó informes internacionales en los que se cifra en 400.000 millones de dólares las inversiones necesarias en hidrocarburos en la zona, y en 300.000 las de gas natural, y se preguntó por qué han sido pocas las compañías internacionales que han detectado esta circunstancia.

"Hay gran apetito de los inversores, pero las inversiones no afloran", por lo que "algo está pasando", señaló antes de atribuir esta situación a que la política individual de algunos países iberoamericanos se percibe en el exterior como la del conjunto del continente.

También influye, desde su punto de vista, la posición conservadora de las empresas internacionales ante un entorno en el que necesitan mucha seguridad jurídica, ya que las inversiones tienen una vida de entre 20 y 30 años.