22 de marzo de 2016

Kerry pide a los negociadores del Gobierno de Colombia y las FARC "redoblar esfuerzos"

LA HABANA, 22 Mar. (Reuters/EP) -  

   El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, ha pedido este lunes al Gobierno de Colombia y a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "redoblar los esfuerzos" para resolver temas difíciles y alcanzar un acuerdo final de paz que permita poner fin al conflicto más antiguo del continente.

   El Departamento de Estado ha informado de que Kerry hizo la petición en las reuniones que por separado sostuvo en La Habana con la delegación del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de la guerrilla, que negocian un acuerdo de paz desde finales del 2012.

   El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, ha asegurado que Kerry dijo a ambas partes que Estados Unidos promueve el "fin del conflicto" y que se deben superar temas que están ahora en la mesa de negociación, incluyendo un cese al fuego bilateral supervisado por el Consejo de Seguridad de la ONU, un calendario para el desarme y garantías de seguridad para todos los actores políticos legítimos.

   Kerry ha viajado a La Habana como parte de la comitiva que acompaña al presidente Barack Obama en su histórica visita. Después del encuentro con la delegación del Gobierno colombiano, Kerry se reunió con delegados de las FARC, la primera reunión de un alto funcionario de Washington desde que comenzaron las negociaciones hace más de tres años.

   El grupo rebelde ha agradecido el apoyo de Estados Unidos a la negociación de paz y le ha pedido ayudar a frenar la violencia paramilitar y contribuir a poner en marcha el acuerdo sobre cultivos ilícitos con proyectos alternativos que beneficien a los campesinos.

   "En fecha no lejana daremos la buena nueva al país y al mundo que Colombia ha llegado a la paz", han sentenciado las FARC en una declaración.

   El Gobierno colombiano y las FARC discuten el cese bilateral y definitivo al fuego, en busca de poner fin al conflicto armado más viejo de Latinoamérica que ha dejado más de 220.000 muertos y millones de desplazados.

   A pesar de los obstáculos en los tres años de negociación, ambas partes han logrado acuerdos sobre mecanismos para dar acceso a la tierra a los campesinos pobres, la transformación de la guerrilla en un partido político, justicia, lucha contra el narcotráfico, desminado y búsqueda de desaparecidos.

   Las partes tenían previsto firmar el 23 de marzo un acuerdo definitivo de paz, pero admitieron recientemente que no será posible porque aún quedan temas pendientes como las zonas para ubicar la guerrilla antes de la dejación de armas y el mecanismo de refrendación de los acuerdos.