26 de julio de 2009

Medvedev aboga por una Rusia moderna para que resulte atractiva

Por Oleg Shchedrov

MOSCU (Reuters/EP) - Rusia debe ser atractiva para ser respetada por el resto del mundo, y no puede ser más fuerte si no mantiene buenas relaciones con el exterior, dijo el domingo el presidente Dmitry Medvedev.

"Nuestra imagen debe ser cómoda para los que trabajan con nosotros", declaró Medvedev en extractos de una entrevista con el canal NTV, que será transmitida a las 1500 GMT.

"No deberíamos ser espinosos y difíciles de abordar, pero al mismo tiempo deberíamos ser capaces de dar una respuesta firme cuando las circunstancias lo requieran", añadió, según una transcripción proporcionada por el Kremlin.

Medvedev sucedió el año pasado en la presidencia a Vladimir Putin, cuyo período como mandatario durante ocho años coincidió con un boom económico, en medio de los altos precios de la energía y de un renacimiento del orgullo nacional en el país que perdió la Guerra Fría.

La agresiva política exterior de Putin, su obsesión por relanzar el poderío militar de Rusia y su tensión con Occidente en varios temas que van desde Kosovo a Irán, han despertado temores sobre un regreso a la confrontación de la era de la Guerra Fría.

La crisis económica internacional golpeó de lleno a Rusia, llevando los precios del petróleo que estaban por encima de los 140 dólares por barril hace un año a cerca de 60 dólares ahora, e hicieron que Occidente temiera que Rusia opte por aislarse en tiempos difíciles.

Putin, ahora primer ministro ruso, sigue siendo más influyente que Medvedev y su filosofía de desconfianza hacia Occidente sigue siendo popular entre muchos rusos.

En un mensaje interno a los nacionalistas, Medvedev dijo que mejorar las relaciones con Occidente interesaba a Rusia y que la prosperidad del país ayudaría a la imagen exterior rusa.

"Si queremos presentar la imagen adecuada al mundo, necesitamos resolver nuestros acuciantes problemas, por encima de todo nuestros problemas sociales y económicos", declaró Medvedev.

"Nos estamos esforzando por crear un país moderno y competitivo (...) Sólo podemos crear un país así si tenemos relaciones normales con el mundo", manifestó.

Medvedev ha hecho de la modernización de la economía rusa y de la aplicación del imperio de la ley sus máximas prioridades, y asegura que la crisis económica sólo subraya la necesidad de estos cambios.