16 de marzo de 2007

México.- La Comisión de DDHH afirma que el Gobierno pudo impedir la muerte de 20 personas en el conflicto de Oaxaca

La oposición considera que el informe mantiene en la "impunidad" al gobernador del estado, Ulises Ruiz

CIUDAD DE MÉXICO, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México consideró en un informe que el Gobierno federal pudo impedir la muerte de 20 personas, incluido un periodista y activista estadounidense, en los seis meses que duró el conflicto en la ciudad sureña de Oaxaca el año pasado.

En el documento entregado por este organismo público e independiente se resumen los acontecimientos y pide castigo por las muertes y las violaciones a los derechos humanos que se cometieron entre mayo y noviembre. "Hubo amenazas, persecución, agresiones físicas y actos de intimidación. Deben ser esclarecidas y los responsables identificados y presentados ante las instancias judiciales", indica.

La CNDH constata que las autoridades federal, estatal y municipal incurrieron en violaciones a los derechos de libertad, integridad personal, a la propiedad y posesión, y a la vida. Además, destaca las detenciones arbitrarias e ilegales; tortura por parte de la Policía Federal Preventiva (PFP) y la policía ministerial, y violación a la seguridad jurídica de la población por el cierre de oficinas de la procuraduría estatal, lo que generó dilación de la justicia.

También, según la Comisión, se produjo incomunicación de los detenidos y una persona falleció por lesiones causadas por un proyectil de gas lacrimógeno disparado por la policía federal, según informa el diario local 'La Jornada'.

En junio, un grupo de izquierdistas, sindicalistas e indígenas tomaron el centro de la capital oaxaqueña para exigir la renuncia del gobernador, Ulises Ruiz --perteneciente al Partido Revolucionario Institucional (PRI)--, a quien acusaban de llegar el poder mediante un fraude electoral en 2004 y de reprimir con violencia a los opositores, informa la prensa local.

NO IMPLICA A ULISES RUIZ

Los manifestantes incendiaron autobuses y levantaron barricadas, al tiempo que alejaron a la policía local y ahuyentaron a los turistas de la ciudad, famosa por su arquitectura colonial y su gastronomía. Sin embargo, bandas armadas de origen desconocido dispararon a los manifestantes en varias ocasiones. Los activistas insistieron en que Ruiz estaba detrás de los sicarios.

No obstante, el informe de la CNDH no implica directamente a Ruiz en estos hechos, pero le critica junto con al Gobierno federal, entonces presidido por Vicente Fox, por no intervenir para detener a los grupos armados misteriosos. "Se evidenció la incapacidad de las autoridades estatales y el desinterés de las federales para atender y dar solución" al problema, afirma la Comisión.

El documento indica que 11 personas fallecieron como consecuencia directa del conflicto, y nueve de forma indirecta. El periodista estadounidense Bradley Roland Will murió durante un tiroteo de manifestantes con policías y funcionarios locales en octubre. Dos concejales fueron detenidos y luego liberados por falta de pruebas, tras lo cual nadie ha sido responsabilizado por el homicidio.

A finales de ese mismo mes, el Gobierno central envió al menos 4.000 policías federales para desalojar a los manifestantes del centro de la ciudad, lo cual derivó en violentos enfrentamientos y detenciones. La ciudad se encuentra en relativa calma desde principios de diciembre, aunque la CNDH advierte de que el problema puede resurgir en Oaxaca si las muertes y las violaciones a los derechos humanos no son resueltas.

REACCIONES

Diputados de los opositores Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Convergencia, así como la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Rosario Ibarra, coincidieron en destacar que el informe de la CNDH es una "crónica ya conocida" y revela que esa institución avala la "impunidad" del gobernador Ulises Ruiz.

"Todo lo que escuchamos hoy no nos sorprende; hay toda una visión de cubrir con impunidad las violaciones a los derechos humanos en Oaxaca. Escuchamos un informe muy laxo, una crónica ya conocida. No hubo una sola alusión a la responsabilidad del gobernador Ulises Ruiz", señalaron.