8 de noviembre de 2006

México/EEUU.- Calderón propone a Bush replantear los términos para una nueva relación de cooperación

CIUDAD DE MÉXICO, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente electo de México, Felipe Calderón adelantó hoy su estilo de trabajo en la que será su relación con Estados Unidos. De una forma directa le pidió al presidente George W. Bush poner las cartas sobre la mesa y eliminar aquellas que no tienen posibilidades de ganar.

"No vengo a Estados Unidos a pedir nada o que arregle nuestros problemas", dijo Calderón en la víspera de su reunión con Bush en la Casa Blanca. "Vengo a plantear los términos de una nueva relación de cooperación".

Calderón formuló sus comentarios en una reunión ante unas 200 personas promovida por líderes de las agrupaciones latinas más poderosas de Estados Unidos que, según sus propios dirigentes, representan a 44 millones de personas de origen hispano.

Esta es primera actividad durante su visita de dos días a los Estados Unidos Calderón. En este encuentro con organizaciones de emigrantes habló del tema migratorio y sobre el que señaló "tenemos que enfrentarlo con soluciones sensatas", recoge hoy el diario mexicano 'El Universal'.

Ante la 'National Coalition of Latino Clergy and Christian Leaders' y la 'Hispanic Chamber of Commerce', además de 'The Latino Coalition', Calderón Hinojosa reiteró sus críticas a la ampliación del muro fronterizo que Bush aprobó hace pocos días. "Imagino una frontera no con muros y alambradas, sino como una zona de oportunidades, hay que tender puentes de progreso y no muros que nos aíslan y nos dividan", declaró Calderón, que tomará posesión de su cargo el próximo 1 de diciembre.

El próximo presidente mexicano señaló que habrá prosperidad para Estados Unidos sólo cuando esta nación sea fiel a su principio histórico el de la fidelidad a la libertad.

Calderón explicó que la solución para la migración será llevar la inversión de Estados Unidos a México: "Que en lugar que la mano de obra se venga a Estados Unidos, que la inversión vaya a México para que no se dividan las familias".

A su llegada a la capital norteamericana, Calderón fue recibido por una docena de manifestantes a las afueras del hotel Ritz Carlton quienes protestaban por el conflicto en Oaxaca y por la presencia del próximo presidente mexicano en esta ciudad debido a que lo consideran "ilegítimo". El grupo de manifestantes se retiró minutos después de la llegada de Calderón ante la mirada de la policía local.