2 de febrero de 2012

México/EEUU.- El fiscal de EEUU condena el operativo que permitió la entrega de miles de armas a los cárteles mexicanos

WASHINGTON, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, ha condenado este jueves el operativo que dio luz verde a la entrega de armas a cárteles mexicanos de la droga --conocido con el nombre de 'Rápido y Furioso'-- como parte de una supuesta estrategia para llegar al corazón de estas mafias y capturar a sus principales líderes.

Holder ha considerado que es "inaceptable" que desde la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), una dependencia del Departamento de Justicia, se haya autorizado la entrega de armamento bélico al crimen organizado mediante una operación encubierta desarrollada entre 2009 y 2010.

Durante su comparecencia ante el Comité de la Cámara de Representantes para la Supervisión y Reforma del Gobierno, el fiscal estadounidense volvió a asegurar que conoció de 'Rápido y Furioso' en 2011 y no antes, como algunos republicanos.

"Nunca autoricé, ni me enteré de estas tácticas", ha insistido Holder en su sexta intervención ante ese comité que investiga la fallida operación que levantó una ola de denuncias y acusaciones por parte del Gobierno mexicano.

En este contexto, Holder ha criticado la postura asumida por los republicanos en torno al operativo de la ATF, mientras pretenden olvidar que durante el Gobierno de George W. Bush se pusieron en marcha estrategias similares a 'Rápido y Furioso'.

Así, el fiscal ha recordado que la mayoría de los legisladores republicanos, incluyendo algunos que ahora forman parte de ese comité del Senado, votaron en 2011 a favor de mantener "a las agencias federales en la oscuridad cuando individuos realizan la compra múltiple de armas de asalto, como las AK-47, a lo largo de nuestra frontera sur".

Según Holder, los republicanos han intentado obstaculizar las iniciativas del Gobierno de Barack Obama de regular la venta y el tráfico de armas en las más de 8.000 armerías que se encuentran cerca de la frontera con México.

Más de 2.000 armas de fuego --como AK 47 y AR-15-- habrían sido introducidas ilegalmente en México mediante la misión estadounidense 'Rápido y Furioso' --sin el supuesto consentimiento del Gobierno de Felipe Calderón-- con el objetivo de hacerles un seguimiento y poder llegar al centro de los principales cárteles de la droga en esa nación azotada por la violencia.

Varias decenas habrían sido vendidas al Cártel de Sinaloa, que dirige Joaquín 'El Chapo' Guzmán, uno de los criminales más buscados del planeta y considerado el capo de la droga más poderoso de los últimos años, según reveló el año pasado Carlos Canino, jefe en México de la ATF.

México ha manifestado en repetidas ocasiones su repudio por esta operación encubierta que, según el Gobierno de Calderón, pudo ayudar a incrementar la violencia en esa nación, donde más de 47.500 personas han sido asesinadas desde diciembre de 2006 en hechos relacionados con el crimen organizado.

NO DARÁ MÁS INFORMACIÓN

Las tensiones en torno a este asunto empeoraron a partir de que Holder advirtió de que no estaba dispuesto a entregar más información interna sobre 'Rápido y Furioso', pues considera que la divulgación de ese tipo de documentación podría tener un efecto negativo en las investigaciones.

"Administraciones anteriores han reconocido que una comunicación interna robusta y la habilidad del Poder Ejecutivo para responder a requerimientos legislativos se vería afectado si se revelaran nuestras comunicaciones internas", ha explicado.

Hasta la fecha, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha facilitado más de 6.400 documentos al Congreso sobre este delicado asunto, ha recordado el fiscal.