10 de julio de 2007

México.- El grupo guerrillero EPR se adjudica las explosiones de los últimos días en oleoductos en México

CIUDAD DE MÉXICO, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un supuesto grupo guerrillero se responsabilizó hoy de los ataques cometidos en los últimos días --el último de ellos esta madrugada-- contra oleoductos de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en el centro de México.

El grupo, autodenominado Ejército Popular Revolucionario (EPR) sostuvo en un comunicado emitido hoy, que varios miembros de sus unidades urbanas y rurales pusieron ocho cargas explosivas en ductos de Pemex, las cuales fueron activadas a la una de la mañana del 5 y 10 de julio, justamente los días que las autoridades informaron de incendios y explosiones.

Por su parte, el gobierno del presidente Felipe Calderón confirmó que varios ductos de PEMEX fueron atacados en los últimos días y repudió estos actos. "El gobierno mexicano condena categóricamente los ataques contra las instalaciones de Pemex", señaló la Secretaría de Gobernación en un comunicado.

El EPR emitió un "primer comunicado de nuestro partido" dirigido a los medios de comunicación, "al pueblo de Guanajuato y al pueblo de México", así como a organismos y ONG'S de defensa de los Derechos Humanos en el que se adjudican la autoría de estos ataques y anuncian una "campaña nacional de hostigamiento contra los intereses de la oligarquía y de este gobierno ilegítimo", en cumplimiento de las órdenes de comité central de su partido y de la "Comandancia General de nuestro Ejército".

En otro punto afirman contar con tres pelotones formados por unidades urbanas y rurales que además cuentan con el apoyo de milicias populares del Estado de Guanajuato, los cuales han cometido estas "acciones quirúrgicas de hostigamiento" y afirman haber puesto ocho cargas explosivas contra los ductos de petróleo de PEMEX en las localidades de Celaya, Salamanca, Valle de Santiago, Guanajuato y en Coroneo, y que estas fueron activadas "simultáneamente".

Por su parte, la compañía petrolera informó hoy de una explosión en un gasoducto de Queretaro que provocó daños, pero no víctimas y que el jueves pasado se registraron otras dos explosiones en otro gasoducto del Estado de Guanajuato, vecino a Queretaro, también sin víctimas humanas.

Además, el EPR amenazó con mantener estos ataques "hasta que el gobierno de Felipe Calderón y el de Ulises Ruiz presenten con vida a nuestros compañeros Edmundo Reyes Amaya y Raymundo Rivera Bravo o Gabriel Alberto Cruz Sánchez", quienes fueron detenidos y desparecidos en Oaxaca el pasado 25 de mayo, según este grupo.

Por último, anuncian a sus líderes "comité central y Comandancia general" de que todas las unidades "que dependen de esta jefatura" están concentradas en "máxima alerta" para "esperar órdenes" en su "puesto de combate".

Los objetivos marcados por el EPR son la presentación inmediata de sus "compañeros", de todos los detenidos-desaparecidos, así como la libertad de los presos políticos y de conciencia del país. "¡Por nuestros camaradas proletarios! ¡Resueltos a vencer! ¡Por la revolución socialista! ¡Vencer o morir! ¡Con la guerra popular!¡El EPR triunfara!", concluyó el comunicado, que está firmado por el Partido Democrático Popular Revolucionario.

En respuesta a este comunicado y a los ataques cometidos, el portavoz de la Presidencia, Maximiliano Cortázar anunció hoy que el gobierno ha ordenado revisar y reforzar las medidas de seguridad en las instalaciones estratégicas de todo el país, así como una investigación para dar con los responsables de estas explosiones.

En ese sentido, la Procuraduría General de la República informó este fin de semana de que había abierto ya una investigación por las dos primeras detonaciones registradas el jueves de la semana pasada, que se encaminarán a determinar si se cometió delito federal como daño en la propiedad ajena por incendio.

El EPR nació, según los medios mexicanos el 28 de junio de 1996, fecha en la que se cumplió el primer aniversario de 17 campesinos de izquierdas a manos de la policía en Aguas Blancas, en el estado de Guerrero, situado en el sur de México.