6 de agosto de 2012

López Obrador deja claro que no negociará con el PRI y que sólo aceptará la invalidación de las elecciones

López Obrador deja claro que no negociará con el PRI y que sólo aceptará la invalidación de las elecciones
EUROPA PRESS/PRENSA AMLO

MÉXICO DF, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

El excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador ha dejado claro que no negociará con el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) ningún acuerdo de cara a los resultados de las elecciones celebradas en México el pasado 1 de julio porque solamente está dispuesto a aceptar la invalidación de esos comicios.

López Obrador tienen previsto entregar esta semana al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación las supuestas pruebas del "fraude" cometido por el PRI que permitió el triunfo de su abanderado, Enrique Peña Nieto.

"Estas elecciones ni fueron libres ni fueron auténticas", ha afirmado el candidato de izquierdas en un acto público celebrado el domingo en el estado de Puebla (centro-este), donde volvió a referirse al recurso de invalidez presentado hace unos días ante las autoridades electorales.

"Sólo hay un acuerdo y es que se invalide la elección presidencial porque no vamos a permitir de ninguna manera ningún acuerdo que se construya sobre el pantano, la inmundicia", ha dejado claro. "Lo principal aquí es defender el voto de los mexicanos", ha enfatizado.

PRUEBAS

En su denuncia ante el Tribunal Electoral, el Movimiento Progresista --coalición que lidera López Obrador-- solicita impugnar los comicios al haberse presentado irregularidades graves como la compra de unos cinco millones de sufragios por parte del PRI.

Según la izquierda mexicana, el PRI pagó a los ciudadanos con tarjetas que podían cambiar por comida o por dinero en efectivo. "Tenemos las pruebas contundentes para que no quede ningún pretexto, para que no se pueda utilizar ninguna argucia legal para declarar válidas las elecciones", ha afirmado.

Pero además el PRI, que gobernó durante siete décadas hasta el año 2000, creó "empresas fantasmas para financiar" la supuesta compra de sufragios. "De todo eso hay evidencias", ha aseverado el líder izquierdista en medio de aplausos.

López Obrador ha asegurado que "el cúmulo de irregularidades que se han documentado con el uso de tarjetas para manipular el voto" a favor de Peña Nieto "obligará al Poder Legislativo a elegir un presidente interino para luego convocar a elecciones nuevamente".

El dirigente de izquierda emprendió en el año 2006 acciones similares contra los resultados de los comicios en los que perdió por una diferencia de menos de un punto porcentual frente al actual presidente mexicano, Felipe Calderón. En esa ocasión, se autoproclamó jefe de Estado lo que perjudicó su imagen, que ya se había deteriorado por sus supuestos vínculos con el mandatario venezolano, Hugo Chávez.

Esta vez, López Obrador ha dicho que enfrentará el "fraude" de manera muy diferente y ha pedido a sus simpatizantes que no den un mal ejemplo. "Nada de violencia, nada de provocación porque sólo recurren a la violencia aquellos que no tienen razón y nosotros sí la tenemos", ha insistido.

Peña Nieto resultó vencedor en las elecciones con el 38,21 por ciento, sumando más de 19,2 millones de votos, mientras que López Obrador obtuvo el 31,59 por ciento, unos 15,8 millones de sufragios, según datos del Instituto Federal Electoral (IFE).