24 de enero de 2006

México.- Madres de víctimas de Ciudad Juárez (México) claman Justicia contra los 'feminicidios' ante artistas españoles

CIUDAD JUÁREZ, 24 Ene. (de la enviada especial de Europa Press, María Pin) -

Madres de mujeres asesinadas a lo largo de los últimos trece años en Ciudad Juárez (México) exigieron que termine la impunidad de los asesinos de sus hijas y clamaron que por fin se haga justicia con estos crímenes, durante un encuentro mantenido con miembros de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género, que lidera la cantante Cristina del Valle, en el que también participó la directora del Instituto de la Mujer de España, Rosa Peris.

Los intérpretes españoles, entre los que también se encuentran cantantes masculinos, como Caco Senante, actuarán hoy, martes 24 de enero, en la ciudad fronteriza en un concierto de cinco horas de duración, como colofón a la gira que les ha llevado por México DF, donde actuaron durante 12 horas en la emblemática Plaza del Zócalo junto a artistas mexicanos y encabezados por Joan Manuel Serrat. El evento de hoy contará con la participación de la mexicana Olvido Gara (Alaska) y su grupo Fangoria, así como con otros cantantes como Clara Montes o Mercedes Ferrer, y actrices como Mónica Randall, Claudia Grevi o Pilar Ordoñez.

En una jornada dedicada a escuchar los lamentos de aquellas mujeres que, además de ser madres, son abuelas que han tenido que hacerse cargo de los hijos de sus propias hijas muertas, se transforma el ya tristemente famoso fenómeno de los 'feminicidios' de Ciudad Juárez. Generalmente se asocia este fenómeno a acciones del crimen organizado y el narcotráfico, ejecutadas con una violencia extrema y cuyas víctimas son exclusivamente trabajadoras de las maquiladoras (fabricas de producción de piezas) guapas, pobres y solas.

Sobre el terreno, los crímenes de Juárez adquieren, por las diferentes versiones ofrecidas, dimensiones distintas, que los ligan fundamentalmente con la universal violencia contra la mujer en el ámbito familiar.

UN TERCIO SON 'FEMINICIDIOS'

Así, a pesar de que se ha llegado a hablar de hasta 800 víctimas, lo cierto es que las cifras oficiales contabilizan 100 casos de mujeres asesinadas desde 1993 que no pueden atribuirse al fenómeno de la violencia de género y que todavía no parecen esclarecidos, a pesar de que algunos responsables se hayan en la cárcel.

Otros 200 casos, según comentó la periodista de Televisa Karen Villareal, corresponden a asesinatos de mujeres a manos de sus parejas. El último de ellos se registró el pasado 24 de diciembre, cuando una joven trabajadora de una de las maquiladora fue hallada muerta después de pasar supuestamente la noche con un conocido.

Sin embargo, los casos más macabros también existen y han servido para atraer la atención internacional sobre un problema generalizado de violencia de género en una ciudad donde la mano de obra principal es femenina y su independencia al obtener su propio salario no ha sido asumida aún por la población masculina. A ello, se une la falta de infraestructuras, alumbrado, transporte y, en general, seguridad.

RABIA ANTE LA IMPUNIDAD

Precisamente, las madres presentes en la reunión representaban a estas víctimas cuyos casos son más turbios y por ello manifestaron su rabia e impotencia ante la impunidad con la que se desenvuelven los agresores. Es el caso de Victoria Salas, que el miércoles 24 de enero dará por fin sepultura a su hija Ivón Guadalupe, violada y estrangulada en 1993. Sólo el año pasado, 12 años después, las pruebas de ADN confirmaron que los restos encontrados 8 días después de su desaparición correspondían a la hija de Victoria.

"Ni a hombres llegan --dice Victoria para definir a los asesinos de sus hijos--. Nos arrancaron un pedazo del corazón. Sólo hay Justicia para el que tiene dinero. Ha sido como si viviera en un pueblo sin Ley".

Amenazadas por denunciar la impunidad de los asesinatos de sus hijas, todas ellas llegan a la misma conclusión: las mataron como si fueran perros, y como si fueran cadáveres de perros tratan las autoridades la investigación de estos crímenes. "No mataron un perro, mataron un ser humano, una muchacha que no le hace daño a nadie, que como cualquier muchacha tenía ganas de bailar o ir al cine", explicó Aracelí Martínez, que perdió a su hija asesinada hace 10 años y todavía espera que se resuelva su caso.

Entre lágrimas, muchas de ellas no pueden contener su rabia ante la ineficacia de la Administración para llevar a cabo las investigaciones. Sus hijas aparecen en lotes baldíos, como Lomas Blancas, estranguladas, acuchilladas y violadas. Pero no todas las madres tienen el mismo discurso, algunas de ellas aseguran que el Gobierno las apoya, mientras que otras lo niegan. Tampoco están unidas, porque se critican las unas a las otras por utilizar los crímenes de sus hijas.

MALA IMAGEN DE CIUDAD JUÁREZ

Incluso, algunas consideran que la atención internacional perjudica a la ciudad porque su mala imagen daña las posibilidades económicas de la zona. Así opina la madre de la primera víctima contabilizada en 1993 en Ciudad Juárez, una pequeña de tan sólo 3 años, y que prefiere guardarse su historia personal. "¿Cuál es el objetivo de que estén aquí? ¿De qué me va a servir a mí?", cuestionó Oralia Hernández.

¿Y los padres de las muertas? Al preguntar, sus esposas aseguran que les apoyan, pero que tienen que trabajar. Sin embargo, en la reunión apenas se encontraba uno de ellos, José González, casado desde hace 30 años, y que perdió a su hija María Sagrario en 1998. "No conocía a los otros padres, empiezo a conocerlos ahora, pero yo siempre he trabajado y apoyado a mi esposa", aseguró.

En lo que sí coinciden todas estas madres es en relacionar la impunidad que rodea sus casos con el narcotráfico. No en vano, en esta ciudad fronteriza con Estados Unidos, separada tan sólo por un puente de la texana ciudad de El Paso, se ubica el famoso Cártel de Juárez. Hasta una de las abogadas que apoya a las madres, la licenciada Vicki Caravero, asegura que se trata de "narcosatanismo", lazos con el poder y corrupción policial.

Mientras tanto, otras corrientes apuntan a que estos casos fueron en su momento especiales por el patrón que adquirieron pero que desde hace tiempo no se han vuelto a repetir o se producen imitaciones, por ejemplo, por parte de hombres que matas a sus parejas y que imitan el 'modus operandi' de los 'feminicidios' porque saben que están relacionados con el poder. En cualquier caso, ya sea por violencia de género o por crimen organizado, las estadísticas muestran una clara violación de los derechos de las mujeres en Ciudad Juárez, como en tantas otras partes del mundo.