26 de diciembre de 2012

Al menos 27 muertos en una ola de violencia en Michoacán y Jalisco

MÉXICO DF, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -

Al menos 27 personas han muerto en los estados mexicanos de Michoacán y Jalisco, en el suroeste del país, desde que el domingo se iniciase una ola de asesinatos en estas dos regiones en los enfrentamientos entre grupos del crimen organizado y las fuerzas de seguridad mexicanas.

Entre los fallecidos están incluidos doce agentes de la Policía municipal que han muerto en los enfrentamientos. El primer ataque se produjo el domingo cuando un grupo armado tendió una emboscada a una patrulla policial que se estaba desplazando al municipio de Briseñas, en Michoacán, para atender un accidente de tráfico. En este caso, murieron cuatro agentes.

En el municipio de Marcos Catellanos, también en Michoacán, aparecieron los cuerpos calcinados de dos personas. En la localidad de Ayotlán, en Jalisco, tres policías murieron en el asalto a una comisaría por parte de un grupo de hombres armados.

El lunes, murieron cuatro agentes de Policía que habían sido secuestrados horas antes en el estado de Jalisco. Estas dos regiones sufren recurrentes ataques por los enfrentamientos entre los cárteles del narcotráfico de los Caballeros Templarios, la Familia Michoacana y el grupo de Jalisco.

El peor ataque se produjo en Nochebuena cuando un grupo de personas entró en un local de la localidad de Concordia, en Sinaloa, y comenzó a disparar, lo que provocó la muerte de nueve personas.

El número de muertos ha ido aumentado desde que comenzaron los enfrentamientos hasta llegar a los 27 fallecidos. Sin embargo, esta cifra podría aumentar ya que en la noche del martes, un grupos de hombres armados atacó las dependencias de la Procuradoría de Jalisco, lo que obligó la intervención de las fuerzas de seguridad.

El diario 'El Universal' ha informado este miércoles, citando a fuentes de la Policía local, que podría haber muerto varias personas en este suceso. Ante la ola de ataques de grupos de narcotraficantes, un total de 24 policías de Ayotlán renunciaron ayer a sus puestos de trabajo para no correr la misma suerte que sus compañeros.