16 de julio de 2007

México.- La periodista Diana Washington reclama en Cartagena el esclarecimiento de los crímenes de Ciudad Juárez

Interviene en el ciclo literario 'La Mar de Letras' junto a una veintena de escritores y periodistas mexicanos del 16 al 20 de julio

CARTAGENA, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

La periodista mexicana Diana Washington ha pedido en la ciudad de Cartagena, donde se encuentra participando en el ciclo literario 'La Mar de Letras', que se esclarezcan los asesinatos de al menos 400 mujeres en Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua, que se vienen cometiendo desde 1993.

Washington ha investigado durante varios años la desaparición y asesinato de 400 mujeres en Ciudad Juárez desde 1993, un trabajo de entrevistas y recopilación de datos que aparece recogido en el libro 'Cosecha de mujeres. Safari el desierto mexicano', nominado al Ulises, único premio de periodismo literario.

La periodista plantea la hipótesis de que algunos de los crímenes han sido perpetrados por jóvenes pertenecientes a la misma ciudad. El libro aporta una explicación de quiénes están detrás de los crímenes y por qué. También da su versión sobre por qué las autoridades no han arrestado a los culpables y por qué no se sostienen las línes de investigación como el tráfico de órganos o ritos satánicos.

Diana Washington afirma que toda la información que ella recabó ya la conoce el Gobierno mexicano, pero no ha hecho públicas sus investigaciones. Una de ellas vinculó a supuestos funcionarios de la fiscalía de Chihuahua con orgías en las que participan chicas jóvenes que después aparecieron muertos.

La periodista vive en El Paso, a pocos kilómetros de la ciudad de los crímenes y desde que empezó la investigación ha recibido varias amenazas. En su opinión la policía ya tiene suficiente información sobre las muertes, saben quiénes son los autores pero siguen ocultándolo. Esta indiferencia y el dolor de las familias, es lo que ha impulsado a Washington seguir denunciando este 'feminicidio'.

Los crímenes de Ciudad Juárez han atraído la atención de los medios de comunicación de todo el mundo en la última década. Criminólogos mexicanos y estadounidenses especulan que muchas de las mujeres fueron víctimas de uno o más asesinos en serie.

Las jóvenes tenían características similares: eran jóvenes, delgadas, de piel morena y cabello largo. Todas pertenecían a familias humildes y muchas de ellas habían llegado a Ciudad Juárez atraídas por la posibilidad de trabajar. Algunos dicen que su pobreza es lo que las hacía vulnerables. Muchas fueron violadas y mutiladas y sus cuerpos aparecieron tirados en zanjas o terrenos baldíos.

Los funcionarios judiciales y policiales de México afirman que una camarilla de hombres ricos y poderosos están involucrados en los numerosos asesinatos. Los funcionarios dudan que esos hombres lleguen a ser ajusticiados por sus vínculos con el poder.

Las autoridades mexicanas aseveran que algunas mujeres fueron víctimas del cartel de narcotraficantes, que suele hacer desaparecer a cualquiera que sepa demasiado sobre sus actividades o le estorbe en sus luchas de poder. Pero los familiares de las víctimas opinan que los asesinos están protegidos por policías y funcionarios corruptos.