2 de julio de 2009

Minoristas rusos aceptan control comercio tras regaño de Putin

Por Melissa Akin y Gleb Bryanski

MOSCU (Reuters/EP) - Con un reproche del primer ministro ruso Vladimir Putin aún fresco en sus oídos, los minoristas del país aceptarían las duras normas sobre comercio fijadas en un nuevo proyecto de ley, pero escaparán de cualquier manera a los límites en los precios, dijo el jueves un grupo empresarial.

El borrador de un acuerdo alcanzado por los minoristas rusos y sus proveedores, y facilitado a Reuters por el grupo de cabildeo empresarial Delovaya Rossiya, establece que el Estado puede regular los aumentos de precios de los minoristas sólo bajo circunstancias "de fuerza mayor".

Aunque dependerá de los legisladores la definición de estas circunstancias de fuerza mayor en el nuevo proyecto de ley, la influencia informal del estado probablemente se mantenga fuerte.

Putin hizo una sorpresiva visita a la principal cadena de supermercados de Rusia la semana pasada, yendo a una sucursal de las tiendas Perekrestok, operadas por el grupo X5, cerca de su oficia de Gobierno, donde dijo a los jefes de la empresa que estaban cobrando mucho por salchichas y carne.

Pocos días después, X5 anunció una "gran liquidación", con descuentos de entre el 30 y el 80 por ciento en más de 3.000 productos.

SOCIALMENTE CUESTIONABLE

Los nuevos límites sobre los minoristas se enfocarán en el sistema de descuentos y bonos usados por las grandes cadenas de almacenes para obtener bajos precios de sus proveedores y aumentar sus márgenes de ganancias.

Este sistema permite descuentos por volumen pero prohíbe otros incentivos calificados como "socialmente cuestionables", como la exigencia del pago de primas a los proveedores para la introducción de nuevos productos y darles la máxima exposición en las tiendas.

También establece menores plazos de pago con base al período de venta para diferentes categorías de productos.

A cambio, los minoristas recibirán exenciones de impuestos por pérdidas y robo de sus productos, y el derecho a vetar el comercio ambulante cerca de sus tiendas.

El Gobierno ruso ordenó a los vendedores minoristas de alimentos y a los proveedores que resolvieran sus diferencias antes de que la crisis financiera afecatara a Rusia.

Fotos de estanterías vacías aparecieron en la prensa tan pronto como una reducción del capital de trabajo impidió que los minoristas pagaran sus cuentas.

Ante el temor a las consecuencias políticas de la escacez y la inflación, el Gobierno estableció medidas anticrisis para apoyar a los minoristas.