18 de abril de 2019

Los muertos del caso Odebrecht, uno de los mayores escándalos de corrupción de Iberoamérica

Los muertos del caso Odebrecht, uno de los mayores escándalos de corrupción de Iberoamérica
REUTERS - ARCHIVO

   MADRID, 18 Abr. (Notimérica) -

   La constructora brasileña Odebrecht, y su filial petroquímico Braskem, admitieron el 21 de diciembre de 2016 el pago por más de 1.000 millones de dólares en sobornos a funcionarios y representantes de partidos políticos de 12 países; diez de ellos, latinoamericanos.

   De acuerdo con los documentos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, representantes de Odebrecht reconocieron el pago de sobornos por 788 millones de dólares desde 2001, mientras que Braskem estaría detrás del pago de 250 millones en sobornos entre 2014 y 2016.

   Esta compleja trama corrupta fue descubierta en la 'Operación Lava Jato', el grupo operativo de la Fiscalía brasileña que investiga desde hace años la trama de Petrobras.

   Los sobornos involucrarían a Brasil, Argentina, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú y Venezuela, además de a Angola y Mozambique.

   Con el suicidio del expresidente peruano Alan García (1980-1985 y 2006-2011), ya son cinco las personas vinculadas a las investigaciones sobre sobornos de Odebrecht en Iberoamérica que se quitaron la vida o murieron en circunstancias no concretamente aclaradas.

ALAN GARCÍA

   Este miércoles Perú amaneció con la noticia del fallecimiento de García, horas después de haberse propinado un disparo en la cabeza cuando las fuerzas de seguridad acudieron a su domicilio para detenerlo en relación con la trama de cobro de sobornos a cambio de contratos públicos que protagoniza la constructora brasileña Odebrecht en toda la región.

   El equipo fiscal que investigaba en Perú las derivaciones de la operación 'Lava Jato' había ordenado la detención preventiva de García por presuntos pagos irregulares en la construcción del Metro de Lima y por supuestos aportes de la constructora a su campaña para las elecciones de 2006.

   La muerte de García se suma así a las de otras cuatro personas --tres en Colombia y una en Brasil-- casi todas figuras clave de las investigaciones que se desarrollan en sus países sobre el esquema de corrupción de Odebrecht.

TEORI ZAVASCKI

   El magistrado brasileño Teori Zavascki tenía 68 años cuando, el 19 de enero de 2017, el helicóptero en el que viajaba junto a otras tres personas se desplomó en el océano, cerca de la localidad de Paraty, en el sudeste de Brasil, causando la muerte de los cuatro.

   Zavascki, era el encargado de supervisar las investigaciones que realizaba la justicia de su país ante el caso de corrupción de la estatal Petrobras, se afrontaba a decidir si reconocía como evidencia los testimonios de unos 80 ejecutivos de Odebrecht.

   Estos testimonios eran conocidos como las "acusaciones del fin del mundo", por la cantidad de personas que, se presumía, estaban involucradas en el caso, entre ellos el entonces presidente Michel Temer.

   Después de dos años de investigación, la fiscalía archivó el caso el pasado mes de enero asegurando que no había indicios de homicidio y que se trató de un accidente causado por la fuerte lluvia que caía en Paraty cuando la avioneta intentaba aterrizar.

RAFAEL MAERCHÁN

   En diciembre de 2018, el exsecretario de transparencia de la Presidencia de Colombia y excónsul de este país en Londres, Rafael Merchán, quien serviría como testigo en el caso de sobornos de Odebrecht, se suicidó en su apartamento en Bogotá.

   Unos días antes un juez había admitido a Merchán como testigo en la investigación contra el exdirector de la estatal Agencia Nacional de Infraestructura Luis Fernando Andrade, acusado de la adición del contrato de concesión de la obra Ruta del Sol II.

   En un comunicado, la familia de Merchán indicó que su suicidio fue por motivos personales, sin hacer mención a Odebrecht.

PADRE E HIJO PIZANO

   El 8 de noviembre de 2018, el exsupervisor de la concesión Ruta del Sol II Jorge Enrique Pizano, testigo clave en la investigación, murió de un infarto.

   Durante su cargo como supervisor de la carretera, Pizano recopiló documentos, correos electrónicos y grabaciones de conversaciones que indicaban que Odebrecht habría pagado sobornos para ganar la licitación del proyecto.

   Pizano, quien había sido diagnosticado con un cáncer linfático y no tenía según sus médicos muchas expectativas de vida, fue encontrado desmayado en su hogar en Bogotá y murió camino al hospital.

   Tres días después, su hijo Alejandro Pizano, que había regresado de España para asistir al funeral de su padre, bebió agua de una botella que se encontraba en el escritorio de su padre y falleció por envenenamiento con cianuro.