1 de julio de 2007

Nicaragua/España.- Ortega matiza que sólo se ha logrado un "acuerdo de intenciones" con Unión Fenosa

MANAGUA, 1 Jul. (EP/AP) -

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aclaró hoy que los recientes acuerdos firmados con la eléctrica española Unión Fenosa suponen implemente el inicio de una negociación para garantizar el servicio y una tarifa justa.

"Quedemos claros, no hay solución todavía, simplemente se logró establecer un acuerdo de intenciones para empezar a negociar", dijo el mandatario anoche durante un acto oficial.

El memorando fue alcanzado el viernes en Madrid entre ejecutivos de la empresa española y el asesor económico presidencial Bayardo Arce, después de que Ortega conversara telefónicamente con el Rey Don Juan Carlos y el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Ortega afirmó que la instrucción que tiene la delegación de Nicaragua en esas negociaciones "es defender a los usuarios nicaragüenses y buscar un acuerdo que garantice una tarifa justa".

"Que cobren caro a los que gastan el montón de energía, pero al pueblo pobre, que es la inmensa mayoría y que gasta menos de 150 kilovatios, no se le puede subir la tarifa", señaló.

Agregó que la empresa española envía al consumidor "tarifas alteradas", lo que ha sido comprobado en miles de denuncias "de que gastan tal vez 100 kilovatios y les llega la cuenta como que gastaron 300 kilovatios. Eso tiene que arreglarse", dijo.

El ministro de Energía nicaragüense afirmó hoy en declaraciones al canal de televisión 100% Noticias que su Gobierno no aceptará la propuesta de Fenosa de crear un "gestor público", que se encargaría de las finanzas para la compra de energía a las generadoras privadas y estatales.

Explicó que esa propuesta significaría que el Gobierno garantizaría el pago a todos los generadores, asumiendo los riesgos que eso implica.

"Eso es algo que le corresponde a la distribuidora y nada tiene que ver el Estado, porque hay generadores privados, estatales y en el futuro mixtos", subrayó.

Nicaragua tiene una demanda nacional de energía de unos 500 megavatios, y el 80% de la producción corresponde a plantas térmicas que consumen combustibles fósiles.