29 de julio de 2015

La OEA insta a una reunión entre Haití y Dominicana sobre migración

La OEA insta a una reunión entre Haití y Dominicana sobre migración
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   WASHINGTON, 29 Jul. (Notimérica) -

   La misión técnica de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que ha visitado este mes de julio la República Dominicana y Haití, con el fin de conocer la situación de la zona de frontera entre los dos países, ha recomendado organizar un encuentro entre ambos gobiernos "con el fin de encontrar vías de solución a las dificultades presentes".

   La misión, encabezada por el Secretario de Asuntos Políticos, Francisco Guerrero, y acompañada por Gabriel Bidegain, Asesor Especial de la OEA, y constituida por seis funcionarios más de la Secretaría General de dicho organismo, ha entregado su informe a ambos gobiernos.

   En dicho informe, presentado este miércoles por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, se recomienda facilitar el diálogo entre ambos países y organizar un encuentro "en el lugar más apropiado y aceptado por ambas partes", con el fin de encontrar vías de solución al conflicto existente.

   También se sugiere establecer un mecanismo de entendimiento, en el marco de los estándares internacionales, que permita el traslado de personas entre ambos países, y utilizar "los buenos oficios de la OEA" para fortalecer los procesos de registro en curso, en particular en el apoyo al 'Programme d'Identification et de Documentation des Immigrants Haïtiens' a través del Programa de la Universalización de la Identidad Civil de las Americas (PUICA) de la OEA.

   Finalmente se recomienda solicitar a las autoridades nacionales y a la comunidad internacional buscar mecanismos para ayudar a las personas desplazadas, en particular, a las más vulnerables.

   CONDICIONES PRECARIAS.

   El informe reconoce la existencia de desplazamientos de poblaciones que sobreviven "en condiciones precarias", y las diferentes cifras sobre el número de personas que han cruzado la frontera, cifras --dice-- que son difíciles de confirmar en este momento.

   La misión presentó también otras observaciones, la primera, reconocer que la República Dominicana tiene el derecho, como país soberano, de establecer e implementar su propia política migratoria.

   Las autoridades de Haití --señala-- reconocen este derecho a República Dominicana, sin embargo, indicaron que cualquier traslado de personas debe llevarse a cabo según los estándares internacionales previamente establecidos y consensuados.

   De acuerdo a lo expresado por las dos partes, existe disposición de los países de reanudar, bajo ciertas condiciones, el diálogo mutuo y establecer mecanismos de resolución de disputas en las temáticas migratorias "en el corto, mediano y largo plazo".

   "El sector privado, la sociedad civil y la comunidad internacional en ambos países, reafirman la necesidad de ayudar en la construcción de consensos y de soluciones, tomando en consideración los intereses de los ciudadanos de la isla", añade el informe, que reconoce que existen personas "en riesgo de no contar con ninguna nacionalidad reconocida".

   Por otro lado el documento valora los esfuerzos realizados por el Gobierno de la República Dominicana en la implementación de una política migratoria, en virtud de la cual se han producido movimientos de personas más allá de las fronteras, y afirma que existen avances en la identificación de personas en ambos lados de la frontera "que deben profundizarse y ampliarse con un sentido de inclusión".

   Señala no obstante que, a pesar de la buena disposición, las directrices de las autoridades nacionales no se aplican de la misma manera a nivel local y se retrasan por razones técnicas o administrativas.

   OBJETIVOS.

   La misión tuvo cuatro objetivos específicos: Recabar información sobre el movimiento de personas desde la República Dominicana a Haití; escuchar los puntos de vista de los actores gubernamentales y no-gubernamentales sobre este movimiento de personas; obtener información existente sobre el número de personas y su situación migratoria; y presentar un informe al Secretario General de la OEA con observaciones y recomendaciones sobre el apoyo que podría brindar la Organización de los Estados Americanos.

   El informe incluye una crónica exhaustiva de los puntos de vista de los actores de ambos países así como observaciones de carácter general y recomendaciones sobre el papel de la OEA en caso de que los gobiernos de la República Dominicana y Haití así lo requieran.

   El secretario general de la OEA, Luis Almagro, que presentó este miércoles el informe de 'Misión a República Dominicana y Haití', agradeció a ambos gobiernos por facilitar el éxito de la misma.

   Según destacó, en los dos países, los miembros de la delegación tuvieron acceso a todos los actores "claves", incluyendo funcionarios gubernamentales, miembros de la sociedad civil organizada y representantes de los medios de comunicación.

   Asimismo, resaltó, respecto de la República Dominicana, la acogida del ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Navarro; el embajador Pedro Verges; y el Ministro del Interior y Policía, José Ramón Fadul, así como varios viceministros y asesores involucrados en este importante tema.

   En una reunión separada, la misión tuvo la oportunidad de hablar con el presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario Márquez, así como su Secretario General y la directora nacional del Registro Civil.

   En Haití, la delegación tuvo una reunión "fructífera" con el presidente, Michel Joseph Martelly, el primer ministro, Evans Paul, y el ministro de Relaciones Exteriores, Lener Renauld, junto a ocho ministros más del gabinete. El embajador Bocchit Edmond también estuvo presente en esta reunión.

   Además de las reuniones mencionadas, la misión visitó dos de los cinco centros de acogida en la República Dominicana, una de las tres oficinas del 'Programme d'Identification et de Documentation des Immigrants Haïtiens (PIDIH) del gobierno haitiano y la zona fronteriza en Anse-à-Pîtres, en Haití, para conocer de primera mano las acciones llevadas a cabo por ambos gobiernos y la situación de las personas afectadas por la situación migratoria.