6 de junio de 2012

OEA.- Insulza cree que la cumbre de Cochabamba "ratifica" a la OEA como el "foro político" de la región

LA PAZ, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha asegurado que la cumbre que concluyó el martes en el departamento boliviano de Cochabamba "ratifica" que el sistema interamericano continúa siendo el "foro político" con el que cuentan los gobiernos de la región para debatir sus problemas.

Insulza ha calificado de "exitosa" la XLII Asamblea General de la OEA porque se pudo avanzar en "temas tan importantes como la seguridad alimentaria" y "el fortalecimiento del sistema de Derechos Humanos", pero además se ha trabajado por el "acercamiento" Argentina y Reino Unido, países que, a pesar de mantener una disputa histórica por la soberanía de las islas Malvinas, "buscan la paz y que esperamos se sienten a dialogar para lograr un entendimiento".

"Creo yo que esta reunión ratifica lo que he dicho insistentemente en cuanto a que la OEA, aún con debilidades, que las tiene, es el foro político del hemisferio, es la instancia donde todos vienen en busca de solución a los problemas que vive la región", ha aseverado.

La asamblea, en la que participaron representantes de más de una treintena de países, aprobó la Declaración sobre "Seguridad Alimentaria con Soberanía en las Américas", que era el tema principal del encuentro, pero además sirvió de escenario para debatir otros asuntos como el conflicto de las Malvinas, las disputas marítimas entre Chile, Perú y Bolivia, y el derecho a conservar la práctica ancestral de masticar la hoja de coca, entre otros.

El primer día de sesiones, los representantes de los gobiernos de la región aprobaron la Carta Social de las Américas que, junto a la Carta Democrática Interamericana, será uno de los "grandes instrumentos de la OEA en su labor de promoción de la democracia", según señala el organismo en un comunicado.

Este nuevo instrumento exhorta a los Estados a adoptar "políticas para promover la inclusión, prevenir, combatir y eliminar todo tipo de intolerancia y discriminación, especialmente la discriminación de género, étnica y racial, para resguardar la igualdad de derechos y oportunidades y fortalecer los valores democráticos".

A pesar de los avances logrados, algunos gobiernos de la región creen que la OEA debe someterse a un profundo proceso de reestructuración e incluso abogan por disolver todo el sistema interamericano para dar un mayor protagonismo a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

La CELAC fue constituida formalmente en diciembre del año pasado en Caracas como una alternativa a la OEA, sin la presencia de Estados Unidos y Canadá, en un claro rechazo a la supuesta "injerencia" de Washington en los asuntos Latinoamericanos. Cuba, que no forma parte del sistema interamericano, fue incluida como miembro de la comunidad.

De hecho, la Asamblea General de Cochachabama estuvo marcada por la ausencia de grandes figuras latinoamericanas. Aunque la OEA destaca el "alto nivel de participación", porque contó con la presencia de "numerosos" ministros de Exteriores, sólo estuvieron presentes los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y del anfitrión boliviano, Evo Morales.

En su discurso, Correa fustigó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y consideró "aberrante" que su sede estuviese en Estados Unidos, críticas que fueron respaldadas por Morales, quien además abogó por una reforma de la OEA, como alternativa para garantizar su supervivencia.

Las críticas a la CIDH surgieron hace meses cuando varios gobiernos comenzaron a cuestionar el funcionamiento de la OEA, pero cogieron fuerza después de que el presidente venezolano, Hugo Chávez, anunciara hace unas semanas que iba a comenzar las gestiones para que esa nación abandone la comisión.

En la asamblea, los ministros de Exteriores aprobaron una resolución resolución que acoge el Informe del Grupo de Reflexión del Consejo Permanente de la OEA sobre el funcionamiento de la CIDH para el Fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, pero además pidieron al Consejo Permanente que, en diálogo con todas las partes involucradas, formule propuestas para la aplicación de las sugerencias del documento.