1 de julio de 2009

Opositor PRI llega recargado a elecciones legislativas de México

Por Miguel Angel Gutiérrez

MEXICO DF (Reuters/EP) - Muchos lo daban por muerto tras su derrota en las presidenciales del 2000, pero el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México llega revitalizado como favorito para los comicios legislativos del domingo aprovechando la crisis económica y su aparato.

Después de perder hace casi una década la presidencia que había mantenido durante 71 años, el PRI cayó en una crisis pero siguió gobernando la mayoría de los estados, donde según la agrupación vive más de la mitad de la población del país.

Las encuestas muestran que el PRI llegaría con unos cinco puntos porcentuales de ventaja sobre el gobernante Partido Acción Nacional (PAN).

Y eso se debe en gran parte a la aceitada maquinaria partidaria: algunos especialistas llegaron a comparar la extensa red de comités partidarios que se extienden hasta pueblos mínimos con la red de distribución de Coca Cola.

"El PRI sigue teniendo una maquinaria (electoral) muy bien aceitada" sobre todo en los estados donde gobierna, dijo el analista Enrique Cárdenas, director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Una muestra de ello fueron los comicios locales del 2008, cuando el PRI ganó un 60 por ciento de las alcaldías, frente al 10 por ciento que obtuvo el PAN a fuerza de "votos duros", los electores cautivos que durante décadas han puesto su papeleta por el partido, muchas veces más por tradición que por convicción.

La crisis global le dio otro inesperado empujón al partido, que no dudó en aprovechar los tropiezos económicos de México en su campaña para las elecciones del 5 de julio.

"¿A ti también te tocó el recorte?", dice un spot de campaña del PRI que muestra a un grupo de hombres en la puerta de una fábrica que se acaban de quedar sin empleo. "¿Qué vamos a hacer?", se preguntan.

El desempleo es uno de los dolores de cabeza del gobierno del presidente Felipe Calderón, que antes de asumir prometió crear un millón de empleos por año.

Pero analistas privados consultados por el banco central calculan que este año se perderán unas 650,000 plazas, mientras el Gobierno espera que la economía se contraiga un 5.5 por ciento arrastrada por la caída en las exportaciones petroleras y de manufacturas ante la menor demanda de Estados Unidos.

¿EL PRI DE HOY?

Aunque el PRI nació después de la Revolución Mexicana de 1910 bajo el precepto de hacer más libre el sufragio, durante las décadas que estuvo en el poder fue acusado de autoritarismo, corrupción y manipulación de las elecciones.

Pero en los últimos años ha tratado de ahuyentar esos fantasmas, convirtiéndose en una oposición constructiva y apoyando a Calderón en algunas reformas clave en el Congreso, algo que según los especialistas ayudó a su imagen.

La agrupación ahora se anuncia como "El PRI de Hoy", y se jacta de tener experiencia y una nueva actitud.

Muchos militantes siguen siendo fieles al llamado "tricolor" -mismo apodo de la selección de fútbol- pese al estrepitoso tropiezo de perder la presidencia en el 2000.

"¿Si tienes un mal momento con tu pareja la vas a dejar de querer? El amor así es", dijo Mariana Rodrigo, una directora de una escuela primaria en la capital de 46 años.

"El PRI ha trabajado durante muchos años por el bienestar de la gente y no como estos (del PAN) que van por su conveniencia personal y no les importa nada más", agregó.

Los votos como los de Rodrigo llevarían al PRI el domingo a duplicar sus diputados y convertirse en primera fuerza de la influyente cámara baja, reforzando su rol crucial en las reformas que aún tiene pendientes Calderón para tratar de salir más rápido de la recesión, la peor que vive México desde 1995.

Y el PAN perdería decenas de diputados, según los sondeos.

Algunos analistas creen que el PRI podría dejar atrás sus días más colaborativos y tomar un papel más intransigente en busca de posicionarse para las elecciones presidenciales del 2012. Otros creen que al partido le convendrá seguir haciendo buena letra y verse responsable aprobando reformas necesarias.

Pero el partido gobernante no se fía y ha lanzado una campaña que recuerda el viejo karma del PRI: un cóctel de corrupción, fraude y autoritarismo.

"Rechazamos la idea de que fue una campaña negra o de ataque (...) lo que hicimos fue comparar cuentas que entregaron los gobiernos del PRI con las de los gobiernos del PAN", dijo el portavoz del partido gobernante, Héctor Villareal.