21 de septiembre de 2009

Los organizadores incrementan hasta 1.150.000 la estimación de asistentes al concierto Paz Sin Fronteras

LA HABANA, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los organizadores del concierto Paz Sin Fronteras aumentaron hasta 1.150.000 la cifra de personas que acudieron este domingo a la plaza de la Revolución de La Habana para asistir al recital encabezado por el cantante colombiano Juanes.

Aunque está acompañado de artistas como los españoles Miguel Bosé y Luis Eduardo Aute y de los cubanos Silvio Rodríguez y Los Orihas, sin duda la actuación de Juanes ha sido la más esperada de lo que lleva de velada, que según los artistas invitados se trata del concierto del siglo.

Juanes subió al escenario a las 17:30 hora local ante la ovación y entuasiamo de más de un millón de personas, casi todas ellas vestidas de blanco, el color de la paz, a petición del propio cantante. "(El concierto) es el sueño más hermoso de paz y amor, después de mis hijos", aseguró durante la actuación, según informan los medios cubanos recogidos por Europa Press.

"Vencimos el miedo para estar aquí con ustedes esta tarde y nosotros esperamos que ustedes también lo puedan vencer (...) venzamos el miedo y podamos llegar a entender lo importante que es cambiar el odio por amor", dijo el músico de 37 años, que había recibido amenazas de muerte por su proyecto con el que esperaba impulsar diálogo entre Estados Unidos y Cuba, enfrentadas desde la revolución que llevó a Fidel Castro al poder en 1959 y aún sin relaciones diplomáticas.

Las altas temperaturas no amedrentaron a los cubanos, aunque sí se produjeron numerosos desmayos incluso antes de que comenzara el concierto, a las 14:00 horas (20:00 hora peninsular). El espectáculo comenzó sin ningún presentador, para dar paso directamente a los quince artistas que cantan para una población que raramente tiene ocasión de ver a artistas internacionales.

El público lo integraban principalmente adolescentes y jóvenes, muchos llegados en autobuses desde todos los rincones de la isla, tan apretados que incluso la portorriqueña Olga Tañón tuvo que pedirles que no se empujaran y respetaran las torres de sonido y las plataformas donde se ubican los fotógrafos.