6 de diciembre de 2006

Paraguay.- Familiares de las víctimas del incendio en supermercado en agosto de 2004 ataca a los miembros del Tribunal

ASUNCIÓN, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de familiares de las víctimas del incendio en el supermercado Ycuá Bolaños en agosto de 2004, enfadados por la condena que dictó el tribunal y que ellos consideran leve atacó hoy a dos miembros del Tribunal de Sentencia en Asunción. El incendio produjo la muerte a 430 paraguayos el 1 de agosto de 2004 en la capital.

Uno de los jueces del Tribunal de Sentencia consideró a los propietarios del citado supermercado, de apellido Paiva, -quienes cerraron las puertas del establecimiento para evitar que la gente se marchara sin pagar- culpables de "homicidio culposo". Los familiares trataron de agredir a los magistrados que votaron este fallo a los que consideran "asesinos de 400 personas". Así, comenzó una batalla campal entre policías, los familiares indignados y otras víctimas del Ycuá Bolaños, informa hoy el diario paraguayo 'Última hora'.

El juez Manuel Aguirre favoreció en su declaración a Juan Pío Paiva, a Víctor Daniel Paiva y a Daniel Areco. Tras la exposición de motivos que Aguirre no pudo terminar de leer, los asistentes al juicio oral y público tomaron la sala y el juicio tuvo que ser suspendido.

Así se desató la batalla campal en el polideportivo donde tiene lugar el juicio, que dura ya más de cuatro meses y al que asisten cada día familiares de las víctimas y otros afectados por el incendio.

Casi un centenar de asistentes indignados lanzaron el mobiliario de la sala (mesas, sillas, extintores de incendios) y piedras. Un grupo de 25 agentes de la policía antimotines tuvo que proteger a los magistrados con sus escudos.

Juan Pío Paiva y su hijo Daniel Paiva, dueños del Ycuá Bolaños, más el guardia privado Daniel Areco, fueron declarados culpables de ordenar el bloqueo de las puertas del supermercado para evitar el pillaje, dejando encerrados a unos 2.000 clientes durante el incendio. Así, 432 personas fallecieron la vida quemados y asfixiados.

El Tribunal, integrado por los jueces María Báez, Elio Ovelar y Manuel Aguirre Rodas, realizó su última sesión en el estadio de baloncesto del cuartel militar comando logístico, en Asunción.

Hoy mismo el Tribunal emitió un fallo que estaba dividido puesto que la juez Báez consideró que los acusados cometieron "homicidio doloso" mientras que sus colegas lo calificaron de "homicidio culposo", esto significa que bloquearon las puertas pero no lo hicieron para asesinar a la gente, informa hoy la prensa local.

El fiscal Edgar Sánchez aclaró que "con este fallo, en las próximas horas o tal vez días, la discriminación de la pena carcelaria será leve porque el homicidio culposo se castiga con 7 años de penitenciaria mientras que el doloso se paga con 25 años de prisión más una indemnización a los familiares de las víctimas".

Los familiares de víctimas se dirigieron entonces hasta la sucursal principal de la cadena Ycuá Bolaños y tras una larga refriega refriega con los antidisturbios entraron en el establecimiento para saquearlo.

Los actos de vandalismo y pillaje fueron transmitidos en directo por canales de televisión de Paraguay. Carne, azúcar, panes y cajas de bebidas alcohólicas fueron sacadas a la calle y destruidas por los manifestantes ante la pasividad de la policía.

El juez Manuel Aguirre, en declaraciones al canal 4 de televisión, dijo que escuchó "el testimonio de 166 testigos" y no encontró "evidencia de que los Paiva hayan querido asesinar a sus clientes". "Entonces, no me siento responsable del vandalismo".

Además, ante las acusaciones de que recibió 300.000 dólares para favorecer a los dueños del establecimiento quemado en agosto de 2004, dijo que se ha puesto a disposición del fiscal anticorrupción, Arnaldo Giuzzio para que lo investigue. "También llamo a la Corte Suprema de Justicia para que juzgue mi actuación", añadió.

Por su parte, la presidenta de la organización no gubernamental Coordinadora de Víctimas del Ycuá Bolaños, Lis Torres, declaró "esta farsa es una vergüenza. En Paraguay no existe justicia. Nuestros muertos no descansarán nunca y tampoco nosotros hasta que obtengamos un fallo más justo porque los Paiva y Areco son homicidas dolosos porque prefirieron matar a sus clientes para salvar su dinero y mercaderías".