16 de agosto de 2008

Paraguay.- Lugo asegura que no tiene miedo a Chávez ni a Morales

ASUNCIÓN, 16 Ago. (Reuters/EP) -

El nuevo presidente de Paraguay, Fernando Lugo, aseguró ayer que no escuchará a quienes le aconsejan cuidarse de sus homólogos de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales respectivamente, y aseguró que mantendrá relaciones respetuosas "con todos".

Lugo, un ex obispo de ideas socialistas, juró como gobernante en medio de una fiesta popular luego de haber derrotado en las urnas al conservador Partido Colorado, que estuvo en el poder más de seis décadas.

Si bien durante su campaña dijo ser "de centro, como agujero de poncho", después de ganar los comicios se acercó a gobernantes izquierdistas como el venezolano Chávez, el boliviano Morales y el ecuatoriano Rafael Correa, quienes asistieron junto a otros seis presidentes a la ceremonia de su asunción.

"La gente dice 'no te fíes tanto de Chávez, cuidado con Chávez, cuidado con Evo'. Yo no le tengo miedo a Chávez, no le tengo miedo a Evo, no le tengo miedo a nadie", dijo Lugo en su primera rueda de prensa luego de su juramento. "Paraguay hará su propio proceso". "Muchos temen y tienen dudas: bueno, vamos a ser todos venezolanitos o ecuatorianitos o bolivianitos. No, vamos a ser paraguayos en verdad y vamos a tener relaciones respetuosas con todos", aseguró el ex obispo.

Tras los actos protocolares de la asunción, Lugo se presentó ante la prensa junto a Chávez y a Correa en la antigua estación del ferrocarril, en un encuentro al que también asistieron el escritor uruguayo Eduardo Galeano y el teólogo brasileño Leonardo Boff. Chávez anunció que firmaría con el nuevo mandatario convenios de cooperación energética, alimentaria y comercial.

"Ponemos a la orden la modesta experiencia de estos 10 años de revolución bolivariana (...) hemos decidido trabajar juntos para que Paraguay nos ayude también a nosotros en nuestro proceso de cambio", sostuvo. El mandatario venezolano, un enemigo de Washington, acompañará a Lugo a una visita el sábado al departamento San Pedro, una de las regiones más pobres de Paraguay, donde el nuevo gobernante sirvió como obispo durante más de una década, hasta el 2005.

"Creo que América Latina vive un momento diferente. A quienes deberíamos tener miedo están rondando por ahí, porque perjudican y han perjudicado históricamente a nuestros pueblos", aseguró Lugo. Poco antes, Correa sostuvo que el socialismo estaba logrando cambiar el continente. "Soy socialista, el Gobierno ecuatoriano es socialista. El presidente Lugo se define como socialista (...) el socialismo está logrando cambiar América Latina", aseguró.

Después de la conferencia, los presidentes se reunieron en un viejo vagón del ferrocarril para comer "chipa", una rosca típica del país preparada con almidón de mandioca y queso.