1 de julio de 2009

Paraguayo Lugo enfrenta crisis en coalición por retiro partido

ASUNCION (Reuters/EP) - El presidente paraguayo, Fernando Lugo, sufrió el miércoles un revés político con el retiro del Partido Liberal de la coalición que lidera, situación que aumentó dudas sobre la gobernabilidad en momentos en que su popularidad se desmorona.

Lugo está próximo a cumplir un año de un mandato marcado por escándalos personales y el reclamo de la ciudadanía para que acelere la implementación de los cambios que prometió, según encuestas recientes que señalan una importante caída de su imagen positiva.

El ex obispo católico ganó las elecciones representando a una alianza centroizquierdista que tenía como socio mayoritario al centenario Partido Liberal, la segunda mayor fuerza política del país representada en el Gobierno por el vicepresidente Federico Franco.

La relación entre Lugo y Franco fue conflictiva desde antes de asumir el cargo, pero aumentó a medida que el mandatario daba mayor espacio a los sectores izquierdistas de la alianza.

El conflicto se acentuó cuando los senadores "luguistas" se unieron esta semana con sectores de la oposición para instaurar una nueva mesa directiva en la Cámara alta haciendo trizas la negociación de los liberales con otro sector conservador.

La noche del martes, el directorio del Partido Liberal resolvió su retiro de la Alianza Patriótica para el Cambio, "hasta tanto se establezcan mecanismos claros de coordinación y relacionamiento entre los partidos y movimientos que la componen, respetando los porcentajes electorales".

Según los líderes de la agrupación, el Partido Liberal aportó un 80 por ciento de los votos con los que Lugo ganó las elecciones de abril del 2008, desplazando del poder por primera vez en décadas al conservador Partido Colorado.

"Definitivamente hay una cuestión que no ha funcionado durante este año entre Lugo y los liberales. Y en materia de gobernabilidad hay, sin ninguna duda, una sensación de angustia", dijo el diputado del opositor partido Patria Querida, Sebastián Acha.

La nueva composición de la cámara legislativa pudo haber dado a Lugo más margen para negociar con sus adversarios, pero puso en su contra a un partido que ocupa importantes cargos en su gabinete y en las altas esferas del Gobierno, que por el momento seguirán en sus funciones.

"Acá no hay un cuestionamiento al programa de la alianza, hay un cuestionamiento, en todo caso, a la forma en que se negoció o no se negoció en este caso", dijo el secretario general de la presidencia, Miguel López Perito, uno de los principales colaboradores del mandatario.

"Yo espero que prime la racionalidad, la calma, la ecuanimidad para poder medir las consecuencias y que esto no traiga un debilitamiento al Gobierno en general, a la alianza y a los propios partidos que la integran", agregó.