18 de junio de 2009

Perú deroga polémicas leyes que desataron protestas

Por Teresa Céspedes y Marco Aquino

LIMA (Reuters/EP) - El Congreso peruano aprobó el jueves derogar polémicas leyes de inversión en la Amazonía, normas que indígenas rechazaron en violentas protestas en la selva del país que dejaron al menos 34 muertos.

La decisión, la cual podría cerrar la peor crisis que enfrenta el presidente Alan García, fue aprobada tras una acalorada discusión con 82 votos a favor y 14 en contra.

Los decretos legislativos 1090 y 1064, que los nativos amazónicos consideran una amenaza para sus territorios ricos en recursos naturales, fueron promulgadas el año pasado por el Gobierno de García en el marco regulatorio de un pacto de libre comercio que Perú suscribió con Estados Unidos.

García reconoció la noche del miércoles errores de su Gobierno como no dialogar con los nativos antes de elaborar las polémicas leyes y pidió al Congreso derogar las normas.

"El día de hoy es un día histórico para todos los indígenas y toda la nación de Perú", dijo a periodistas la vicepresidenta de la organización indígena conocida por sus siglas como AIDESEP, Daysi Zapata, vestida con una túnica tradicional, sombrero y collares que usan los nativos amazónicos.

"Estamos aquí todos porque creemos que las demandas de los indígenas fueron justas", agregó la dirigente.

La decisión del Congreso fue aplaudida por una delegación de nativos, quienes con vestidos tradicionales y plumas en la cabeza celebraron la medida en el Parlamento.

Con la derogación de las dos leyes, se espera que la tensión social baje de temperatura, aunque el Gobierno podría encarar otros conflictos con gremios sindicales que evalúan convocar un paro nacional para el 8 de julio, en demanda de mejoras laborales y de generación de más empleos.

GOBIERNO RETROCEDE

El Gobierno había defendido férreamente durante dos meses, cuando empezaron las protestas, las polémicas leyes pero tuvo que dar marcha atrás para calmar las manifestaciones en un momento en que la popularidad de García ha caído a un 30 por ciento y la economía registró su primera baja en ocho años.

Durante las protestas, los nativos bloquearon carreteras que aislaron varias ciudades selváticas y hasta cerraron un pequeño aeropuerto en los Andes, medidas que serían levantadas según los dirigentes amazónicos.

El presidente García, a diferencia de su primer Gobierno entre 1985 y 1990 cuando dirigió una política populista e intentó estatizar la banca, lleva adelante una economía de libre mercado que busca apuntalar el crecimiento del país.

Por ello aprobó las polémicas leyes que permitían la inversión privada en la Amazonía, que cubre el 60 por ciento del territorio peruano y que alberga grandes reservas de petróleo, gas y recursos forestales, según analistas.

En un discurso transmitido por radio y televisión en la noche del miércoles, García admitió errores de su Gobierno en la forma cómo enfrentó el conflicto con los nativos, en su primera "mea culpa" desde que se desató a crisis.

"Querer modernizar muy rápidamente trae conflictos y no tengamos temor de eso si el país avanza, pero evitemos la muerte y el dolor que son irremediables, y si ocurrieron, rectifiquemos, reconciliemos y recomencemos", dijo García.

Perú registró el año pasado una expansión económica de 9,8 por ciento, una de las tasas más altas del mundo, beneficiado por el alza de los precios de los minerales, del cual el país andino es un importante productor y exportador global.

Para este año, el Gobierno ha revisado varias veces su proyección y espera un crecimiento de hasta un 3,5 por ciento, afectado por la crisis mundial que ha contraído la demanda de materias primas y el flujo de capitales.