2 de noviembre de 2012

Destituyen a siete mandos de la Policía Nacional por los enfrentamientos en el mercado de La Parada

LIMA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un total de siete mandos de la Policía Nacional de Perú (PNP) han sido destituidos este jueves por los enfrentamientos del pasado 25 de octubre con comerciantes del mercado mayorista de La Parada, en Lima, que se saldaron con dos muertos y más de un centenar de heridos.

Algunos de los agentes cesados son el jefe de la VII Región Policial, Aldo Miranda; el jefe de la Unidad de Servicios Especiales (USE), Hernán Valdiviezo; el jefe de la Oficina Regional de Inteligencia (ORI), William Santillán; el jefe de la División Territorial Centro 2, Fernando Espinoza ; y el jefe de Planeamiento Operativo del Estado Mayor, Antonio Ramírez.

El director de la PNP, Raúl Salazar, ha explicado en una rueda de prensa que todos ellos han sido destituidos porque "la operación policial se configuró de forma imprecisa". "Ni siquiera había una orden clara para llevarla cabo", ha dicho, en declaraciones recogidas por el diario 'Perú21'.

Sin embargo, Salazar ha apuntado que tras la destitución se pondrá en marcha una investigación interna para determinar la responsabilidad de cada uno de estos siete mandos policiales, que podría concluir con su readmisión en el cuerpo de seguridad.

Los disturbios se produjeron hace una semana, cuando cientos de comerciantes de La Parada intentaron levantar los bloques de cemento que la PNP había colocado en los accesos al mercado mayorista para impedir la entrada de camiones con mercancía.

Para salvaguardar el cordón de seguridad, los agentes lanzaron gases lacrimógenos y cargaron contra los comerciantes, que respondieron con disparos, cócteles molotov, botellas, piedras y palos, dando lugar a una batalla campal.

Los comerciantes protestaban contra la ordenanza municipal que establece que el único mercado mayorista de la capital peruana es el de Santa Anita, recientemente inaugurado, lo que supone la clausura y posterior reconversión de La Parada.

Los comerciantes que llevan décadas trabajando en La Parada consideran que la decisión de la Alcaldía es un abuso y en consecuencia han advertido de que defenderán sus empleos.