7 de noviembre de 2011

Perú.- La Fiscalía abre una investigación contra el vicepresidente peruano acusado de tráfico de influencias

Perú.- La Fiscalía abre una investigación contra el vicepresidente peruano acusado de tráfico de influencias
EUROPA PRESS/ANDINA

LIMA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Perú ha abierto una "investigación de oficio" contra el segundo vicepresidente, Omar Chehade, a quien el presidente peruano, Ollanta Humala, exhortó a presentar su dimisión para defenderse de las acusaciones de tráfico de influencias que han sacudido su gobierno, cien días después de haber asumido el poder.

Las investigaciones iniciales se realizarán en base a la información que han publicado los medios locales sobre el llamado 'Caso Chehade', explicó el fiscal general, José Antonio Peláez Bardales, en una entrevista al diario peruano 'El Comercio'.

La información divulgada por los diarios "nos dan indicios de que ha incurrido en actos indebidos y que eventualmente podría haber incidido en tráfico de influencias", resaltó sin precisar más detalles.

El Congreso empezó a investigar a Chehade hace unos días, después de que saliese a la luz que se había reunido con tres generales para, supuestamente, pedir una intervención policial a favor del grupo empresarial Bustamante, que mantiene una disputa por el control de la compañía azucarera Andahuasi.

Desde que estalló el escándalo, algunos miembros del Gobierno han marcado distancias con el vicepresidente y varios diputados de la oposición han pedido su dimisión.

Chehade tiene previsto declarar ante la Fiscalía el próximo 11 de noviembre como parte de una "prerrogativa que concede la Constitución" peruana en estos casos, mientras que el general Abel Gamarra testificará en una fecha que aún no ha sido anunciada, confirmó el fiscal. El único de los implicados que ha declarado es el general retirado Guillermo Arteta.

La Fiscalía también ha citado a Miguel Chehade, hermano del segundo vicepresidente, y Luis Miguel León Barandiarán, quienes también habrían participado en la reunión.

Peláez Bardales considera que hay "indicios" que son "consistentes y contundentes" de que sí hubo un tráfico de influencias, pero primero esperarán el resultado de las investigaciones y en un plazo de 30 días decidirá si el caso pasa al Poder Judicial o se archiva. "Esto último debe estar debidamente fundamentado", aclaró.

Tanto la Fiscalía como el Congreso peruano realizan por su cuenta las investigaciones del 'Caso Chehade', pero está en manos de los parlamentarios determinar un desafuero contra el vicepresidente o, o de lo contrario, los fiscales deberán solicitar el levantamiento del fuero.

Peláez Bardales no descarta levantar el derecho al secreto bancario de Chehade ni solicitar el registro de las conversaciones que habría tenido con los implicados en este caso.

IMAGEN DEL GOBIERNO

El escándalo por el 'Caso Chehade' podría afectar los altos niveles de popularidad de Humala, quien goza una de aceptación superior al 60 por ciento, gracias a las acciones emprendidas durante sus primeros cien días de gobierno.

En un intento por evitar que la situación empeore, Humala exhortó el domingo a su segundo vicepresidente a presentar su dimisión. "Pienso que haría bien en dar un paso al costado, pero eso debe nacer de él", para "tener la libertad de poder defender su inocencia y también para que dejemos ya que este tema siga avanzando cuando hay tantas cosas por hacer en Perú", dijo.

Varios parlamentarios han secundado estas declaraciones del mandatario. "El caso Chehade ha afectado la imagen del Gobierno", afirmó por su parte el portavoz del partido gobernante, Gana Perú, en el Congreso, Fredy Otárola.

"Es el segundo vicepresidente; una de las más altas autoridades y por eso ha generado ruido político. Sería algo positivo si da un paso costado", dijo el legislador en declaraciones a Reuters.

El congresista Javier Velásquez, ex primer ministro en el Gobierno anterior, considera que "para resolver esta crisis política habría que renunciar". "Su posición es insostenible y cada hora que pasa es una acto de rebeldía", aseveró, al asegurar que una dimisión "resuelve una crisis democrática".

Para el fiscal general, estos escándalos son algo que caracterizan a "todas las épocas" en Perú. "Ahora tal vez recrudeció por el cambio de gobierno y hay mucha sensibilidad ante el comportamiento de los congresistas y gestiones anteriores", indicó.