16 de mayo de 2006

Perú.- Representantes de 27 países en desarrollo de todo el mundo se reúnen en Perú para discutir de inmigración

LIMA, 16 May. (EP/AP) -

Representantes de 27 países en desarrollo iniciaron hoy lunes en Lima reuniones para abordar la inmigración y establecer acuerdos que sirvan de base para iniciar un diálogo con los países desarrollados receptores de inmigrantes.

Entre los países participantes de la conferencia de Lima figuran Bolivia, Brasil, Colombia, China, República Democrática de Congo, Ecuador, Egipto, El Salvador, Guatemala, Filipinas, India, Marruecos, México, Pakistán, Paraguay, Rumania, Sudáfrica, Tailandia y Vietnam, entre otros.

La cita, denominada "Primera Conferencia Internacional, a nivel ministerial, de países en desarrollo con flujos sustanciales internacionales de migrantes", fue inaugurada por el ministro de Exteriores peruano, Oscar Maúrtua, quien destacó la necesidad de ordenar y regular el fenómeno migratorio.

"La informalidad es una de las características centrales del movimiento migratorio contemporáneo, por ello miles de hombres y mujeres de naciones pobres son objeto de maltratos, de abusos y de tráfico ilegal", dijo Maúrtua en su discurso.

Por ello, agregó, ante este panorama, los países desarrollados y las naciones en desarrollo "están obligadas a actuar en consenso para canalizar ordenadamente un fenómeno tan viejo como la historia de la Humanidad".

La reunión, que se prolongará hasta mañana, congrega a autoridades ministeriales de países en desarrollo de América Latina, El Caribe, Asia, Africa y Europa Oriental, con flujos de más de un millón de inmigrantes.

El propósito del encuentro es la suscripción una Declaración de Lima con líneas y acuerdos que sirvan de base para iniciar un diálogo con los países desarrollados, en una reunión sobre migración y desarrollo, convocada por Naciones Unidas en septiembre en Nueva York.

"Desde una perspectiva de largo plazo, tanto en los foros multilaterales como en las relaciones bilaterales, es imponderable alcanzar un consenso universal para que los flujos migratorios sean canalizados de manera racional y en armonía con el respeto a los Derechos Humanos", señaló Maúrtua.

El ministro peruano señaló que se busca "el consenso que permita establecer relaciones más equitativas entre los estados de origen, de tránsito y de empleo, en función a los impactos que el fenómeno migratorio tiene en sus sociedades".

El movimiento migratorio ha crecido tanto que en muchos países de América Latina y el Caribe las remesas recibidas del exterior representan por lo menos el 10% de su producto interior bruto, dijo Maúrtua, quien mencionó datos del Banco Interamericano de Desarrollo, que señalan que en los últimos cinco años, el envío de remesas de las comunidades de América Latina y el Caribe hacia sus países de origen pasó de 18.000 millones de dólares a 45.000 millones de dólares.