3 de agosto de 2015

Detienen al exministro brasileño José Dirceu por el caso Petrobras

BRASILIA, 3 Ago. (Notimérica/Reuters) -

   La Policía federal de Brasil ha detenido este lunes al exministro de la Presidencia José Dirceu, uno de los principales cabecillas de la trama corrupta del Mensalão, en el marco de una nueva fase de la Operación Lava Jato contra la corrupción, que tiene como epicentro la petrolera estatal Petrobras.

   Dirceu, mano derecha del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva en sus años de Gobierno, ha sido detenido en la fase número 17 de la Operación Lava Jato alrededor de las seis de la mañana, cuando estaba en su casa de Brasilia con su mujer y una de sus hijas. El exministro ya se encontraba bajo arresto domiciliario por la presunta compra de votos. 

   Su vinculación con este escándalo amenaza con llevar la investigación más cerca de Lula y de su sucesora, Dilma Rousseff.   

   El fiscal federal Carlos Fernando dos Santos Lima dijo que Dirceu fue uno de los principales instigadores del escándalo de Petrobras, diciendo que recibió sobornos de contratistas mientras ejercía su cargo en el Gobierno y continuó recibiendo pagos incluso cuando fue encarcelado en 2013 por el escándalo de compras de votos durante el primer mandato de Lula.

   Lima dijo que ni Lula ni Rousseff son actualmente objetivos de investigación, pero añadió durante una conferencia de prensa que "nadie está exento de investigación".

   Dirceu ha aparecido en las últimas semanas en varias declaraciones de los delatores a la policía; principalmente en el testimonio del ex ejecutivo de Toyo Setal Julio Camargo, quien confesó que le entregó cuatro millones de reales en efectivo a petición del ex director de Servicios de Petrobras, Renato Duque.

   Con más de 200 policías  trabajando en Brasilia, São Paulo y Río de Janeiro, este lunes también se ha detenido a su hermano, Luiz Eduardo de Oliveira e Silva, y al dueño de la empresa de consultoría Consist, Pablo Kipermit.

   Esta nueva fase de la Operación Lava Jato ha sido bautizada como ‘Pixuleco’, el término que usaba el extesorero del Partido de los Trabajadores (PT), João Vaccari Neto, para referirse a los sobornos que se incluían al cerrar contratos con Petrobras.

    Dirceu comandó la Casa Civil en los primeros años de Gobierno de Lula, y a día de hoy aún estaba cumpliendo condena en su domicilio por su papel en el Mensalão, acusado de corrupción activa y blanqueo de dinero en esta trama de compra de votos, considerado hasta hace poco el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil.

   Aunque en 2012 fue condenado a diez años y diez meses de cárcel en régimen cerrado el pasado mes de octubre el Tribunal Supremo Federal le autorizó a que cumpliera el resto de la condena en su casa.

ROUSSEFF EN EL PUNTO DE MIRA

La Operación Lava Jato ha erosionado la popularidad de Rousseff y ha provocado peticiones de que sea sometida a juicio político. El tesorero del PT, Joao Vaccari, fue arrestado en abril y renunció al cargo para concentrarse en su defensa.

   Al menos un testigo del Gobierno ha dicho que la campaña de reelección de Rousseff en 2014 fue financiada en parte con dinero proveniente de un esquema en el cual se cobraban sobreprecios en contratos de ingeniería y construcción para Petrobras y esos fondos pagaban sobornos a ejecutivos de la compañía y a políticos.

   El PT negó cualquier hecho irregular y dijo en un comunicado que todas sus donaciones de campaña fueron transferencias bancarias estrictamente legales y debidamente reportadas a las autoridades electorales.

   Pero dirigentes de la oposición dijeron que ahora los fiscales y la policía tienen que investigar a Lula, fundador del PT, y a la presidenta Rousseff.

   "No hay duda de que el arresto de Dirceu pone a Lula y a Dilma en la mira de la Operación Lava Jato", escribió en un mensaje en Facebook el senador del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña, Aloysio Nunes.

   Lima dijo que el esquema de coimas y sobornos comenzó durante el gobierno de Lula, y que no hay evidencias que involucren a la ex presidenta ejecutiva de Petrobras Graça Foster, designada en el cargo por Rousseff.

   El abogado de Dirceu, Roberto Podval, declaró en una conferencia de prensa que apelará el arresto de su cliente y que se lo estaba tratando como a un "chivo expiatorio".

   Dirceu fue detenido en Brasilia, y la policía estaba esperando que la Corte Suprema de Brasil apruebe su traslado a Curitiba, epicentro de la investigación.

   El fiscal Lima dijo que Dirceu fue responsable de la contratación de dos ex ejecutivos de Petrobras involucrados en el escándalo: el ex jefe de refinación y abastecimiento Paulo Roberto Costa, y el ex director de ingeniería y servicios Renato Duque.

   La investigación, que comenzó en marzo del 2014, ha llevado a la cárcel a algunos altos ejecutivos de firmas de ingeniería de Brasil y provocó que Petrobras perdiera más de 2.000 millones de dólares.