2 de julio de 2009

Policía Nueva York amplía plan de seguridad contra bombas sucias

Por Christine Kearney

NUEVA YORK (Reuters/EP) - Miles de agentes adicionales, destinados a mantener el orden público en un área de 80 kilómetros de la ciudad de Nueva York, tendrán acceso a detectores de radiación para bombas sucias y dispositivos nucleares, dijo el miércoles la policía local.

Los detectores, que incluyen artefactos del tamaño de un teléfono celular que los oficiales transportan en sus cinturones, puede ayudar a descubrir bombas sucias que podrían ser ensambladas fuera de Nueva York y luego ingresadas por contrabando, dijo la policía a una conferencia de seguridad.

Los oficiales del Departamento de Policía de Nueva York han utilizado tales dispositivos por varios años.

El portavoz de la policía Paul Browne informó que miles de agentes del orden público de áreas que rodean a la ciudad de Nueva York, incluyendo policía estatal y departamentos del alguacil de Nueva Jersey y Connecticut, se están uniendo a la ciudad en un programa que apunta a detectar bombas sucias y evitar ataques nucleares.

El incremento de funcionarios y equipos fue financiado por un programa federal llamado "Asegurando las ciudades", que ha recibido 54 millones de dólares durante los últimos tres años, comentó Brown.

Después de casi ocho años tras los ataques del 11 de septiembre del 2001, Nueva York continúa siendo el principal blanco en Estados Unidos para grupos como Al Qaeda, expresaron la policía y legisladores, y aún hay altas probabilidades de un ataque radioactivo contra el sistema público de transportes.

"Sabemos que los terroristas vienen acá y sabemos que ellos están inspeccionando", dijo el capitán Michael Riggio, de la división contra terrorismo del Departamento de Policía de Nueva York.

Los aparatos, que zumban cuando detectan radiación, son la "primera línea de defensa" en contra de una posible bomba sucia o un artefacto nuclear en pequeña escala, agregó.

Una bomba sucia -que combina explosivos convencionales como, la dinamita, con material radioactivo- podría tener un impacto devastador y clausurar un área cercana al lugar de la explosión por varios años.