11 de junio de 2009

Presidencia italiana G-8, "incumple promesas a Africa": informe

Por Peter Griffiths y Lesley Wroughton

LONDRES/WASHINGTON (Reuters/EP) - Italia se está quedando muy atrás con respecto a otras naciones ricas en cumplir con una promesa de aumentar más del doble la ayuda a Africa para el 2010 y arriesga perder credibilidad como presidente del G-8, dijo un grupo de activistas en un reporte el jueves.

El organismo antipobreza ONE dijo que Italia había entregado sólo un 3 por ciento del incremento en ayuda a Africa prometida por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en una cumbre del G-8 en Escocia en el 2005.

Mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y Alemania están en camino a cumplir con sus metas de ayuda, el reporte dijo que el pobre desempeño de Italia, y a menor grado Francia, arriesgaba minar los esfuerzos del G-8 como un todo.

Italia encabezará la reunión de ministros de Finanzas del G-8 en la ciudad de Lecce, en el sur de Italia, este fin de semana antes de una cumbre del G-8 el próximo mes en L'Aquila, fuertemente dañada por un terremoto en abril.

"Existe un problema de credibilidad en el corazón de esta presidencia del G-8", dijo a Reuters el cantante irlandés y activista de ONE Bob Geldof. "¿Por qué debería cualquiera de los otros líderes creer en lo que se acuerda en su país (el de Berlusconi) bajo su presidencia?".

El reporte anual de ONE registra los avances logrados por el G-8 en el cumplimiento de una promesa de ayuda hecha en la cumbre de Gleneagles de aumentar en más del doble la asistencia a Africa a 25.000 millones de dólares al año para el 2010.

Para finales del 2008, las naciones del G-8 habían cumplido con un tercio de sus compromisos. Deben alcanzar la marca de la mitad del camino para finales de este año, indicó el reporte. Este atribuyó alrededor del 80 por ciento del déficit a un descenso en la ayuda proveniente de Italia y Francia.

ESTIMULO FISCAL Y AYUDA EXTRANJERA

Muchos países del G-8 han gastado miles de millones de dólares en estímulos fiscales para impulsar la recuperación global, afectando a su capacidad de incrementar la ayuda extranjera para el comercio, la salud y las escuelas.

Los países africanos están siendo golpeados por la desaceleración económica global, que amenaza con deshacer más de lo que se logró en un década en la reducción de la pobreza y en animar a un alto crecimiento económico.

El reporte decía que el fracaso del G-8 en cumplir a cabalidad sus promesas de ayuda era particularmente problemático, dado que Africa no era a quien había que culpar por la crisis financiera.

Canadá, Estados Unidos, Japón y Alemania han cumplido o superado sus compromisos de Gleneagles, agregó el reporte.

Para volver a su curso, los siete mayores miembros del G-8 necesitarán entregar un promedio de 7.200 millones de dólares adicionales cada año en el 2009 y el 2010, dijo el informe.

"Esperamos que el G-8 reconocerá que que ellos hicieron lo que se pensó eran promesas solemnes", dijo el arzobispo Desmond Tutu, quien apoya la campaña de ONE, durante una conferencia de prensa en Londres.