7 de agosto de 2009

PREVIA-Ecuatoriano Correa asume otro mandato con mayores poderes

Por Alexandra Valencia

QUITO (Reuters/EP) - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, asumirá el lunes un nuevo mandato con poderes reforzados y el desafío de que los coletazos locales de la crisis financiera global no le impidan profundizar su "revolución socialista".

En el nuevo período de gobierno de cuatro años, Correa apelará a reformas en sectores clave de la economía para obtener mayores ingresos para sus millonarios proyectos sociales y aumentar el control estatal en áreas privadas, gracias a los mayores poderes que sumó en una nueva Constitución aprobada el año pasado.

"Vamos a profundizar y radicalizar la revolución ciudadana (...) Nada ni nadie detendrá el huracán de soberanía y dignidad", dijo recientemente Correa, formado en Estado Unidos y Europa, ante cientos de sus seguidores.

En una muestra de la reciente radicalización de su discurso, Correa hasta amenazó con responder militarmente a Colombia si repite una incursión como la que realizó el año pasado para atacar un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano y que llevó a Quito a romper relaciones con Bogotá.

Además, el mandatario, con una popularidad del 50 por ciento, tiene que decidir si declara una cesación de pagos o renegocia unos préstamos otorgados en el pasado a Ecuador por organismos multilaterales por considerar que tienen indicios de "ilegitimidad".

Correa ya renegoció parte de la deuda externa del país, el miembro más pequeño de la OPEP, con ese argumento.

Tras más de dos años en el cargo y cinco triunfos consecutivos en las urnas desde que asumió en el 2007, el carismático economista, de 46 años, ha renegociado agresivamente con trasnacionales y acreedores buscando términos más beneficios para uno de los países más pobres de la región.

Ahora promete mano dura con las firmas extranjeras por "abusos" al país y con grupos económicos privados locales, entre ellos medios de comunicación, banqueros y empresarios, a quienes acusa de pretender desestabilizar a su Gobierno.

El control de la Asamblea Nacional y una débil oposición ayudarán a Correa, quien se impuso en una inédita primera vuelta en los comicios en abril pasado en un país que ha visto caer a tres presidentes en la última década.

CRISIS, PEOR ENEMIGO

La dolarizada economía ecuatoriana enfrenta los efectos de la crisis mundial, lo que obligó al Gobierno a recurrir a nueva deuda multilateral para proteger la inversión en salud, educación e infraestructura, base de la popularidad de Correa.

Pese a contar con unos 2.500 millones de dólares por crédito con multilaterales regionales y una negociación petrolera con China, la crisis mundial podría trastocar los planes oficiales porque está mermando los ingresos por ventas de crudo y envío de remesas de miles de ecuatorianos inmigrantes.

"La crisis es el peor enemigo porque le reduce la posibilidad de manejar recursos con relativa facilidad", dijo Francisco Rocha, director de la consultora local Informark.

Recientemente, el Gobierno aumentó una ayuda estatal directa para miles de ecuatorianos sumidos en la pobreza, quienes miran al mandatario como la opción para mejorar sus críticas condiciones de vida.

Inclusive ofreció expropiar tierras no cultivadas a grupos económicos para distribuir entre comunidades indígenas para su producción con crédito barato y asesoría tecnológica.

"El presidente me está ayudando. Antes no tenía nada y ahora hasta mis hijos pueden ir a la escuela", dijo Nancy Cayo, una madre soltera con tres niños que recibe mensualmente 35 dólares del Gobierno y servicios básicos gratuitos.

Pero, no todos están contentos. En la mira de Correa están los empresarios, a quienes les fijará un impuesto al patrimonio, a las utilidades y a la salida de capitales.

Sus detractores claman que con su visión antimercado, que incluyó la moratoria de la deuda para luego recomprar muy por debajo del precio nonimal, ahuyenta capitales foráneos y denuncian que sigue los pasos de su aliado venezolano, Hugo Chávez.

NUEVOS SOCIOS

Las críticas también se han extendido a las nuevas relaciones comerciales que impulsa el mandatario, que ha dicho que no le importa morir por defender a América Latina de los intereses de la derecha.

Ecuador y Venezuela, el crítico más feroz de Estados Unidos en la región, han reforzado sus lazos económicos con Rusia, China e Irán con millonarios proyectos petroleros, eléctricos y hasta de equipamiento militar.

No obstante, Correa ha bajado los niveles de críticas a Washington, con quien se negó a firmar un tratado de libre comercio y renovar un convenio para operar una base militar estadounidense en su territorio para control antidrogas.

Estados Unidos es el principal socio comercial de Ecuador.

"Somos grandes amigos de Estados Unidos, Francia, pero también podemos ser amigos de Irán, China, Rusia, sin pedirle permiso a nadie", ha señalado Correa al defender los acuerdos que negocia con los nuevos mercados.

(Por Alexandra Valencia; Editado por Alejandro Lifschitz)