3 de diciembre de 2015

Los principales líderes políticos estadounidenses condenan la matanza de California

WASHINGTON, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Los principales líderes políticos estadounidenses han denunciado este miércoles por la noche el tiroteo registrado en un centro de atención a discapacitados de la localidad de San Bernardino, en California, que se ha saldado con 14 personas fallecidas y 17 heridas.

   El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha dicho que los "tiroteos masivos" en el país "no tienen parangón en el mundo", y ha reclamado medidas para reducir al máximo este tipo de sucesos, expresando su confianza en que las autoridades "serán capaces de solucionarlo pronto".

   En este sentido, el mandatario estadounidense ha pedido controles de antecedentes más fuertes a la hora de adquirir armas, denunciando que muchos sospechosos de terrorismo no pueden coger vuelos en Estados Unidos pero, por el contrario, "pueden acudir a una tienda y comprar un arma de fuego".

   "Hay pasos que podemos dar para hacer que los estadounidenses vivan más seguros. Para ello, debemos unirnos en un plan bipartidista en todos los niveles de Gobierno para hacer que este tipo de sucesos no formen parte de la normalidad", ha apostillado Obama.

   De la misma forma, la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton ha dicho que se niega a aceptar esto como algo normal. "Debemos tomar medidas para detener la violencia armada ahora", ha agregado Clinton, que aboga por un control más estricto a la venta armas en el país norteamericano.

   Por su parte, los principales candidatos republicanos han lamentado el trágico suceso y han compartido sus rezos por los agentes de Policía que han intervenido, así como por los familiares de las víctimas, tal y como informan los medios estadounidenses.

   En concreto, el exgobernador de Florida Jeb Bush ha pedido una oración por las víctimas, sus familias y por los agentes de Policía, que han sido --según añade el republicano-- "los primeros en responder a este trágico tiroteo".

   "El tiroteo de California es un duro golpe. Mis mejores deseos a la Policía y que Dios les bendiga", ha dicho el magnate Donald Trump tras el suceso. También se ha referido a estos hechos el candidato presidencial republicano Mike Huckabee, que ha animado a sus seguidores a orar por los afectados.

CALIFORNIA ESTÁ DE LUTO

   El gobernador de California, el demócrata Jerry Brown, ha afirmado que sus pensamientos y oraciones están con las familias de las víctimas y con todos los afectados por este brutal ataque. "California no escatimará esfuerzos en traer a estos asesinos ante la justicia", ha agregado Brown.

   La Policía ha informado poco después del ataque que dos de los sospechosos --un hombre y una mujer-- han muerto en un tiroteo con los agentes, cuando huían del lugar de los hechos en un vehículo. Un tercer sospechoso ha sido detenido, pero la Policía no ha podido confirman aún su relación con el ataque.

   El gobernador de California ha ordenado cancelar la ceremonia de encendido del árbol de Navidad y las banderas del Capitolio estatal lucirán a media asta.

   Asimismo, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, ha lamentado que otra comunidad estadounidense tenga que tambalearse por el horror de la violencia armada. "Nuestros pensamientos y oraciones están con el pueblo de San Bernardino", ha agregado.

   La demócrata ha insistido en que la violencia armada se ha convertido en "una crisis de proporciones epidémicas" en la nación norteamericana. "El Congreso tiene la responsabilidad moral de votar sobre medidas de sentido común para evitar la agonía cotidiana de la violencia armada en las comunidades de todo Estados Unidos. Ya es suficiente", ha sentenciado.

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