30 de mayo de 2011

R.Dominicana.- República Dominicana conmemora hoy los 50 años de la muerte del dictador Trujillo

SANTO DOMINGO, 30 May. (EUROPA PRESS) -

República Dominicana recuerda este lunes la muerte del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina (1891-1961), con varios actos en los que se rendirá honores a las víctimas de uno de los mayores represores de la historia de ese país y de América Latina.

Desde el pasado fin de semana, las autoridades dominicanas y la sociedad civil han rendido tributo a los que lucharon contra el 'El jefe' durante la llamada 'Era de Trujillo', época entre 1930 y 1961 en la que se estima que murieron unas 30.000 personas y otras tantas se exiliaron en varios países de la región y de Europa.

El pasado domingo, el presidente dominicano, Leonel Fernández, inauguró el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, donde se exhiben objetos que recrean los diferentes movimientos que surgieron entre 1916 y 1978 a favor de la democracia y la independencia en esa nación caribeña.

Pero la actividad principal se realizará este lunes en el lugar donde fue abatido el dictador. Este año se espera nuevamente la presencia del único superviviente que formaba parte del grupo que estuvo al frente del magnicidio, el general vitalicio Antonio Imbert Barrera, además de otras personalidades del Gobierno y familiares de los que combatieron contra el 'tirano'.

Trujillo fue asesinado el 30 de mayo de 1961 en la carretera Santo Domingo-San Cristóbal cuando el coche en el que viajaba fue tiroteado por un grupo de la resistencia que recibió apoyo de la CIA para la adquisición de las armas. El vehículo recibió al menos 60 tiros, de los cuales siete impactaron contra el dictador.

El general fallecido asumió el poder en 1930 tras una elecciones que han sido consideradas fraudulentas, las cuales se realizaron después del derrocamiento de general Horacio Vásquez, a quien servía como jefe del Ejército dominicano. Una vez en la Presidencia comenzó un proceso de aniquilamiento de las personas que apoyaban a su antecesor seguido de persecuciones contra los miembros de la resistencia.

Para lograr sus objetivos, Trujillo creó el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), un organismo de represión que impuso un control casi absoluto en el país gracias al apoyo de ciudadanos que se encargaban de denunciar a aquellos que consideraban sospechosos de estar contra el régimen.

En los períodos de 1938-1942 y 1952-1961 se considera como la época de los "presidentes títeres", políticos que eran elegidos como mandatarios en comicios abiertos, pero que estaban al completo servicio del régimen militar y que siempre actuaron bajo las órdenes de Trujillo. Su propósito era crear una imagen democrática de cara a la comunidad internacional.