11 de junio de 2009

Reformistas esperan Ahmadinejad sea derrotado en elecciones Irán

Por Parisa Hafezi

TEHERAN (Reuters/EP) - Los candidatos presidenciales de Irán terminaron el jueves una agria campaña electoral en la víspera de unas votaciones que los reformistas esperan que eviten que el presidente de línea dura Mahmoud Ahmadinejad gane un segundo período en el poder.

La campaña fue escenario de una guerra de palabras sin precedentes y de grandes manifestaciones en Teherán de los partidarios del moderado ex primer ministro Mirhossein Mousavi, a quien un funcionario de la Guardia Revolucionaria Islámica acusó de intentar una "revolución de terciopelo".

Las elecciones del viernes podrían establecer el escenario de las relaciones iraníes con Occidente, preocupado por sus ambiciones nucleares, y analistas indican que una victoria para Mousavi podrían mejorar las perspectivas de inversión occidental en la república islámica.

Sin embargo para los iraníes esta es una oportunidad para juzgar el desempeño de Ahmadinejad en materia económica y su austera agenda social islámica.

"Creo que es una carrera pareja (entre Ahmadinejad y Mousavi)", dijo un analista de Teherán que habló en condición de anonimato. "Es difícil pensar que mañana alguno de los dos candidatos obtendrá sobre el 50 por ciento", agregó.

Si ninguno de los cuatro candidatos obtiene una mayoría indiscutida en las elecciones del viernes, los dos candidatos con mayor cantidad de votos irán a una segunda vuelta electoral el 19 de junio. Analistas creen que en tal situación Mousavi tiene buenas posibilidades de ganar.

Pero otros predicen una victoria del actual mandatario, basados en su popularidad entre residentes rurales pobres.

"Ahmadinejad tiene mucho apoyo a través del país", dijo Hamid Najafi, editor jefe del conservador periódico Kayhan International.

MANIFESTACIONES Y PELEAS RETORICAS

Los partidarios de Mousavi, vistiendo de verde por el color de su campaña, se reunieron en las calles de la capital en las noches para manifestarse en encuentros que no habían sido vistos desde las elecciones hace 12 años del clérigo reformista Mohammad Khatami.

Por su parte los seguidores de Ahmadinejad también realizaron grandes manifestaciones a favor de su líder el cual entregó petrodólares a los pobres y desafió la presión occidental para terminar con el programa nuclear iraní.

Sin embargo las alegres manifestaciones han contrastado con amargos intercambios políticos y peleas retóricas.

Opositores de Ahmadinejad lo acusaron de mentir sobre la economía iraní, afectada por el aumento de los precios y el desempleo, mientras que Ahmadinejad enfureció al ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani -partidario de Mousavi- al acusarlo de corrupción.

Analistas indican que una victoria de Mousavi probablemente desencadenaría grandes cambios en un país en el que los principales temas políticos son decididos por su líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei.

La distensión con occidente de los partidarios de Mousavi podría implicar progreso en las relaciones con Estados Unidos, sin embargo el candidato rechaza las exigencias occidentales de detener el programa de enriquecimiento de uranio, diciendo que la disputa debiese resolverse a través del diálogo.

Irán asegura que el objetivo de su programa es pacífico, pero Naciones Unidas ha impuesto tres rondas de sanciones al país, incluyendo el congelamiento de activos de compañías acusadas de estar relacionadas con el programa nuclear.