15 de julio de 2009

Republicanos mantienen presión sobre nominada Corte Suprema EEUU

Por Andrew Quinn

WASHINGTON (Reuters/EP) - Los republicanos mantuvieron presión el miércoles sobre la nominada a la Corte Suprema estadounidense Sonia Sotomayor, esperando usar su audiencia en el Congreso para retratarla como una activista que ayudará al presidente Barack Obama a imponer su agenda liberal en el tribunal.

En su tercer día ante la Comisión Judicial del Senado, Sotomayor rechazó sugerencias de que había sido sometida a una investigación por parte de la Casa Blanca durante el Gobierno de Barack Obama por su postura sobre temas como el aborto.

Sotomayor, quien está camino a convertirse en la primera jueza hispana del máximo tribunal, rechazó comentarios de un ex jefe en una firma legal de Nueva York de que ella tenía "generalmente instintos liberales".

El senador republicano John Cornyn preguntó a Sotomayor si se preocupaba de que sus discursos hubiesen dejado la impresión de que ella cree que "la calidad de la justicia depende del sexo, raza o etnia del juez".

"Lamentaría eso", respondió Sotomayor y agregó que "el rol de los jueces es garantizar que están aplicando la ley".

Observadores políticos dicen que la confirmación de Sotomayor está garantizada para la Corte Suprema, cuyos nueve miembros son vitalicios y emiten fallos sobre casos que tocan los temas más básicos de la vida estadounidense, incluyendo el aborto, la religión y los derechos a la tenencia de armas.

Sería la tercera mujer y tercera jueza no blanca en desempeñarse en la corte, reemplazando al retirado juez David Souter como uno de cuatro liberales que enfrentan a cinco conservadores encabezados por el juez John Roberts.

Tanto republicanos como demócratas han elogiado la extensa carrera de Sotomayor como fiscal y jueza, llamándola una inspiradora historia estadounidense para una mujer de padres puertorriqueños que creció en un proyecto de viviendas públicas de la ciudad de Nueva York.

Pero, críticos han centrado la atención en algunos de sus discursos en los que parecía decir que la etnia y el género juegan un rol en las decisiones judiciales, una bandera roja para aquellos que temen que la ley pueda ser tergiversada para favorecer prioridades políticas.

SIN PREGUNTAS DE OBAMA

En línea con otros nominados para la Corte Suprema, Sotomayor se negó a responder directamente respecto a su punto de vista sobre el aborto, argumentando que es imposible discutir en abstracto sin referencia a leyes estatales específicas.

Pero desestimó haber sido sido sometida a una investigación por parte de Obama y la Casa Blanca por el tema del aborto.

"Nadie me hizo ninguna pregunta, incluyendo el presidente, sobre mis puntos de vista sobre ningún tema legal específico", dijo.

Sotomayor también desestimó los comentarios de su anterior jefe en una firma en Nueva York, George Pavia, quien dijo que ella tenía generalmente instintos liberales.

"El no leyó mi jurisprudencia por 17 años, eso puedo asegurarlo. Es un litigante corporativo. Y mi experiencia con litigantes corporativos es que sólo miran la ley cuando afecta su caso", comentó.