9 de abril de 2015

Rousseff asegura que Petrobras ya ha acabado con la corrupción

Rousseff asegura que Petrobras ya ha acabado con la corrupción
UESLEI MARCELINO / REUTERS

BRASILIA, 9 Abr. (Reuters/EP) -

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha asegurado este jueves que la compañía petrolera estatal Petrobras ha expulsado a los ejecutivos corruptos y ha dejado atrás el escándalo de sobornos, al tiempo que logrado niveles de producción históricos en determinados ámbitos.

Las acusaciones contra ex altos ejecutivos de Petrobras y la investigación a decenas de políticos aliados de la presidenta brasileña en un escándalo multimillonario de corrupción ha dejado al Gobierno de Rousseff en crisis y ha socavado la confianza de los inversores en Brasil.

Rousseff, que niega haber conocido del esquema de corrupción que se desarrolló mientras ella era presidenta de Petrobras, entre 2003 y 2010, ha hecho hincapié en que la petrolera ya ha puesto la casa en orden. "Petrobras sigue de pie. Ha limpiado lo que debía limpiarse y se libró de quienes aprovecharon sus puestos para enriquecerse", ha afirmado en Río de Janeiro, después de la inauguración de un proyecto de viviendas de bajo coste.

La mandataria ha asegurado que Petrobras ha pasado página en el caso de corrupción y que ha logrado una producción récord de 700.000 barriles de petróleo por día (BDP), procedente de la región subsal que controla costa afuera.

Sin embargo, la compañía ha tenido que reducir sus planes de inversión y proyectos de infraestructura. La Fiscalía de Brasil investiga a decenas de sus contratistas por sospechas de que habrían estado implicados en el esquema de sobornos.

Petrobras también afronta demandas legales en Estados Unidos presentadas por accionistas que buscan una compensación por la pérdida del valor de los activos. Petrobras ha afirmado este jueves que aún no tiene una fecha para publicar los resultados auditados de su tercer y cuarto trimestre.

Rousseff, reelegida como presidenta por un escaso margen en octubre de 2014, ha visto su popularidad desplomarse. Los sondeos muestran que la mayoría de los brasileños la consideran responsable de la corrupción en la mayor compañía del país.

El contralor general del país investiga a 29 empresas por cargos civiles y los fiscales acusan a 97 personas por cargos de asociación delictiva, sobornos y blanqueo de dinero.

Los fiscales investigan a 47 políticos --todos de la coalición de gobierno de Rousseff excepto uno-- por acusaciones de que recibieron dinero malversado, que se desvió de contratos de firmas de construcción e ingeniería con Petrobras.

Este jueves, João Vaccari, el tesorero del Partido de los Trabajadores, al que pertenece Rousseff, ha asegurado ante una comisión del Congreso que todas las donaciones de esos contratistas al partido estaban legalmente registradas.

En un extracto difundido el miércoles de una entrevista con el canal CNN en español, Rousseff dijo que está "absolutamente segura" de que ninguna parte del dinero procedente de sobornos se usó para financiar su campaña electoral.