Trump dice ahora que los 'dreamers' podrían tener el 'incentivo' de ser ciudadanos "si hacen un buen trabajo"

Trump dice ahora que los 'dreamers' podrían tener el 'incentivo' de ser ciudadanos "si hacen un buen trabajo"
25 de enero de 2018 REUTERS / AARON BERNSTEIN

La naturalización de los más de 700.000 jóvenes afectados por la derogación del DACA se produciría en "unos 10 o 12 años"

MADRID, 25 Ene. (OTR/PRESS) -

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado el miércoles, explícitamente y por primera vez, que puede haber un camino hacia la ciudadanía estadounidense para los más de 700.000 jóvenes inmigrantes que entraron en el país siendo niños y que corrían el riesgo de la deportación tras la derogación del programa (DACA) que les daba protección.

Los mensajes contradictorios que desde hace semanas emiten el magnate y la Casa Blanca vuelven a resurgir después de que el mandatario dijera ante los periodistas que está abierto a que la naturalización de los afectados por el DACA pueda efectuarse en 10 o 12 años como un "incentivo" si trabajan "duro" y hacen "un gran trabajo".
"Si hacen un gran trabajo, si trabajan duro, creo que es una buena idea tener el incentivo de que, después de un periodo de años, poder convertirse en ciudadanos", ha manifestado el magnate ante un grupo de periodistas en la Casa Blanca.

El destino de los 'dreamers' está en medio del estancamiento en el Congreso en las negociaciones sobre inmigración entre republicanos y demócratas y con las posiciones del presidente en permanente contradicción. Un día expresa simpatía e incluso todo su 'amor' por los destinatarios del DACA, aunque haya derogado el programa que les protegía, y a renglón seguido exige una línea dura e inflexible contra los inmigrantes ilegales eliminando los planes de protección especiales para 200.000 salvadoreños o 50.000 haitianos.

Ahora, además de sugerir el camino de la ciudadanía para los jóvenes inmigrantes ha avisado de que pediría 25 mil millones de dólares para levantar el muro con México, aunque ha añadido que lo construiría "muy por debajo del presupuesto". Ha adelantado también que su plan incluiría una solicitud de 5 mil millones para medidas de seguridad adicionales a lo largo de la frontera, según explica el diario estadounidense, 'The New York Times'.

Lindsey Graham, uno de los senadores republicanos más involucrados en las negociaciones sobre inmigración y uno de los más críticos con el mandatario, ha calificado la declaración de Trump sobre los 'dreamers' como "un gran avance".
"Aprecio que el presidente deje claro que apoya un camino hacia la ciudadanía para los destinatarios del DACA", ha destacado. "Esto ayudará enormemente a los esfuerzos del Senado para elaborar una propuesta", ha añadido Graham.

La decisión de Trump sobre el estatus de los 'dreamers' es parte de un paquete más amplio sobre la inmigración que dará a conocer la próxima semana. El millonario ha asegurado que apoyaría un plan que ofreciera una salida para los miles de jóvenes indocumentados como parte de una propuesta migratoria que incluya la financiación para la construcción del muro con México y un endurecimiento de los requisitos para poder entrar legalmente en Estados Unidos.

Previamente, el magnate ha rechazado el acuerdo bipartidista entre republicanos y demócratas sobre el estatus de los 'soñadores' porque no se ajustaba a sus "prioridades". Ha respondido airadamente a varios senadores que se han acercado a él con diferentes propuestas y se ha enfadado ante las exigencias del Partido Demócrata para reabrir el Gobierno federal tras tres días de cierre parcial.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, como parte para finalizar con el cierre de la administración se comprometió el lunes a un debate "justo y abierto" sobre la inmigración y, ante la falta de confianza expresada desde grupos liberales y activistas, el republicano aseguró a los periodistas: "Tengo la intención de cumplir mi palabra".

Una de las consignas del presidente desde que llegó a la Casa Blanca hace un año es precisamente un endurecimiento de las políticas migratorias, acabar con los inmigrantes ilegales y construir el muro fronterizo con su vecino del Sur.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, ha instado al Senado a respaldar la nueva propuesta que será presentada seguramente el próximo lunes y que reflejaría, a su juicio, un "compromiso que los miembros de ambos partidos puedan respaldar".

Entre los fundamentos que debe tener el acuerdo estarían "asegurar la frontera y cerrar vacíos legales; poner fin a la inmigración en cadena de familiares; cancelar la lotería de visas; y proporcionar una solución permanente al DACA", ha dicho Sanders, quien ha añadido que "es hora de que trabajemos juntos para resolver este problema de una vez por todas después de décadas de inacción por parte del
Congreso".

Los miles de jóvenes indocumentados afectados por la eliminación del DACA se han convertido en la moneda de cambio entre demócratas y republicanos a la hora de consensuar una política migratoria que pueda ser respaldado por el Congreso.

Y es que los republicanos no pueden obviar que las encuestas que se han efectuado hasta el momento sugieren que la mayoría de los estadounidenses aprueban que se les conceda la ciudadanía a los 'dreamers' si cumplen con ciertos requisitos.
Ahora está por ver cuáles son las exigencias que la Casa Blanca pedirá a los afectados y qué significa 'trabajar duro' para el presidente Trump.

Durante la comparecencia del magnate ante los medios de comunicación, además de la 'solución' para resolver el estatus de los 'dreamers', el presidente aseguró que estaba deseando testificar ante el fiscal especial, Robert Mueller, que se encarga de la investigación sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de 2016 y la posible colusión entre el Kremlin y miembros del equipo de campaña de Trump.

"Estoy deseándolo", ha aseverado el dirigente estadounidense, tras meses de rumores sobre la posibilidad de que se sometiera a un interrogatorio por parte del equipo de Mueller, que también se encontraría investigando si el magnate incurrió en un delito de obstrucción a la justicia, según ha informado el diario local 'The New York Times'.

Asimismo, el presidente ha indicado que está dispuesto a responder a
las preguntas pertinentes bajo juramento pero no antes de que la excandidata demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton responda bajo juramento a las cuestiones de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) en relación con el uso de su cuenta de correo personal cuando era secretaria de Estado.

En julio de 2016, Clinton se sometió de forma voluntaria a un interrogatorio por parte de la investigación.
Mueller ya ha interrogado al fiscal general Jeff Sessions la semana pasada, al exdirector del FBI, James Comey, y al actual director de la CIA, Mike Pompeo.