11 de noviembre de 2019

Úlster.- Los 'tories' proponen blindar a militares británicos ante investigaciones por muertes en Irlanda del Norte

Dublín y el Sinn Féin han rechazado la propuesta para evitar procesos judiciales por hechos previos a los Acuerdos de Viernes Santo

LONDRES, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Partido Conservador británico ha planteado en su programa electoral impulsar una ley para evitar que los militares británicos sean investigados por posibles homicidios durante los años en los que estaba activo el Ejército Republicano Irlandés (IRA), una época conocida en Reino Unido como 'Los Problemas' ('The Troubles').

El partido que lidera el primer ministro, Boris Johnson, pretende así poner fin a los "juicios injustos" contra miembros de las Fuerzas Armadas enmendando la Ley de Derechos Humanos para que se excluya cualquier caso en el que el presunto delito fuera cometido antes de la aprobación de la norma, en 2000.

En respuesta, el viceprimer ministro irlandés, Simon Coveney, ha asegurado que "es muy preocupante". "No hay estatuto de limitaciones ni amnistía para nadie que haya perpetrado delitos en Irlanda del Norte. La ley se debe aplicar a todos, sin excepción, para lograr la reconciliación", ha afirmado Coveney a través de Twitter.

El ministro de Defensa británico, Ben Wallace, ha argumentado que no se pretende una amnistía, sino proteger a los veteranos ante acciones legales "irritantes". Así, se ha referido a investigaciones "continuas y reiterativas" amparadas en el Derecho Internacional en las que aproximadamente un millar de antiguos militares han sido citados como testigos en 70 investigaciones, según recoge BBC.

"Es injusto para nuestros soldados y para las personas que han dado un paso adelante en nuestra defensa, ya sea en Irak, Afganistán o Irlanda del Norte", ha argumentado Wallace.

Incluso diputados provinciales de partidos unionistas como Doug Beattie han criticado la iniciativa y la diputada del Sinn Féin Linda Dillon directamente la ha calificado de "inaceptable".

La medida podría ser recurrida en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ya que los firmantes de la Convención Europea sobre Derechos Humanos están obligados a investigar cualquier pérdida de vida consecuencia del uso de la fuerza por parte de agentes del Estado.

El pasado mes de marzo la ministra para Irlanda del Norte, Karen Bradley, fue obligada a disculparse y se pidió su dimisión después de decir en el Parlamento que las muertes causadas por las Fuerzas de Seguridad durante las décadas de actividad del IRA no eran constitutivas de delito.

El acuerdo de paz del Viernes Santo, firmado en 1998, dio lugar a la formación de un Gobierno de unidad nacional que integró a republicanos y unionistas y el IRA ha abandonado las armas, aunque una escisión del grupo de escasa relevancia continúa activa.