7 de agosto de 2009

Uribe gana respeto de Brasil, que pide transparencia

Por Natuza Nery

BRASILIA (Reuters/EP) - El presidente Alvaro Uribe cosechó el jueves el clave respeto de Brasil a su decisión de permitir a Estados Unidos el uso de bases militares en Colombia, pero también recibió un pedido de su colega Luiz Inácio Lula da Silva de mayor transparencia y reflexión.

Uribe culminó en Brasilia una gira regional destinada a informar sobre el plan, que desató ásperas reacciones de mandatarios izquierdistas vecinos, principalmente del venezolano Hugo Chávez, un duro crítico de Washington.

"Volvimos a reiterar que el acuerdo con Estados Unidos, que sea específico y delimitado al territorio colombiano, es una materia naturalmente de soberanía de Colombia", dijo el canciller de Brasil, Celso Amorim, tras la reunión.

Durante su gira de tres días, destinada a sofocar las fuertes tensiones desatadas por el previsto pacto militar entre Colombia y Estados Unidos, Uribe consiguió el apoyo a la soberanía de sus decisiones de parte de Chile, Paraguay y Perú.

Pero el mandatario colombiano también recibió en Brasilia sugerencias de una mayor transparencia y reflexión, así como la indicación de que el Consejo de Defensa Sudamericano sería un foro adecuado para abordar el tema.

Esa posición brasileña apuntaría a limar asperezas con mandatarios duramente críticos al propuesto acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos, como Chávez, el boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa.

Al preguntársele sobre si se habían planteado garantías de que las operaciones militares del previsto acuerdo con Estados Unidos se limitarían a territorio colombiano, Amorim dijo que creía que "eso será objeto de reflexión".

Asimismo, agregó que Brasil planteó "una sugerencia de una mayor transparencia y tenemos que ver exactamente si eso satisface nuestras dudas o no".

Lula dijo la semana pasada que se podría convocar al Consejo de Defensa Sudamericano para que se reuniera en Quito, en el marco de una cumbre de la Unasur, a fin de abordar "el problema de seguridad de nuestras fronteras y, sobre todo, el problema de que Colombia tenga una base estadounidense".

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) realizará una cumbre en la capital ecuatoriana el 10 de agosto, pero funcionarios de Colombia anunciaron que Uribe no asistiría.

Respondiendo a preguntas de periodistas sobre si el presidente colombiano iría a la cumbre, el canciller brasileño dijo: "Mi impresión es de que no va".

URUGUAY, CONTRARIO A BASES EXTRANJERAS

Antes de la llegada de Uribe a Brasilia procedente de Montevideo, donde se reunió con el presidente Tabaré Vázquez, Bogotá ya consideraba "positiva" la gira por haber recibido el respaldo a su soberanía de Chile, Paraguay y Perú.

"Es una gira positiva, el presidente ha sido muy claro, ha sido concreto en sus explicaciones y ha estrechado sus lazos de hermandad con todos los países de Sudamérica", dijo en la capital uruguaya el secretario de prensa de la presidencia de Colombia, César Mauricio Velázquez.

Vázquez, sin embargo, "reiteró la posición histórica del Uruguay contraria a la existencia o establecimiento de bases militares extranjeras (...) en cualquier territorio de América Latina", dijo la cancillería uruguaya en un comunicado.

Pero también "manifestó la plena observancia del principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados como eje fundamental en las relaciones internacionales", agregó.

Uribe fue insultado en Montevideo por una decena de personas que manifestaba contra su presencia.

En su visita a Santiago y Asunción, Colombia había logrado el miércoles el respaldo de Chile y Paraguay a su soberanía para aplicar el plan, que permite Estados Unidos usar siete bases militares colombianas, lo que Chávez sostuvo podría causar una guerra en la región.

Tras el encuentro entre Uribe y el presidente Fernando Lugo, el Gobierno paraguayo dijo que respetaba las decisiones autónomas y soberanas de cada nación, aunque advirtió que era necesario que la iniciativa colombiana no ponga en riesgo la seguridad de países vecinos.

El mismo día, la presidenta argentina, Cristina Fernández, le expresó en Buenos Aires preocupación por un plan que podría crear "alta conflictividad" en la región, según una fuente de alto rango del Gobierno de Argentina.

El martes, Uribe recibió en Lima un firme apoyo a su plan del presidente de Perú, Alan García, pero horas más tarde tropezó con la posición "anti imperialista" del líder izquierdista boliviano, Evo Morales, quien le ratificó su rechazo a cualquier base militar estadounidense en la región.