1 de abril de 2006

Uruguay/Argentina.-Al menos 1900 trabajadores sumidos en la incertidumbre ante el cierre de la planta de celulosa Botnia

MONTEVIDEO, 1 Abr. (EP/AP) -

Los 1.900 trabajadores de la empresa finlandesa Botnia, encargada de la construcción de una planta de celulosa en Uruguay, están "intranquilos" y bajo "incertidumbre" por el enfrentamiento entre los gobiernos de Uruguay y Argentina.

"No sabemos concretamente nada. Lo único que nos han informado los directivos de Botnia es que las obras no se suspenderán y nosotros seguimos trabajando por el momento en forma normal", dijo el sábado el vicepresidente del sindicato de la construcción Fabián Gadea telefónicamente desde Fray Bentos, donde se construye la planta a unos 300 kilómetros de la capital y en la frontera con Argentina.

Asimismo, anticipó que este lunes habrá una asamblea para discutir los planteamientos de Botnia y la situación "que nos mantiene intranquilos. No hemos recibido ninguna otra información y tampoco sabemos en caso de que las obras fueran a paralizarse quien pagará los jornales". Gadea no descartó la ocupación de la planta como "medida de máxima".

Botnia dijo hace una semana que suspendería los trabajos de construcción para facilitar negociaciones entre el presidente Tabaré Vázquez y su colega argentino Néstor Kirchner, pero el encuentro entre los mandatarios fue aplazado.

Argentina rechaza la construcción de las fábricas porque tendrán un impacto negativo en el medio ambiente, pero Uruguay insiste en su instalación que conlleva inversiones por unos 1.800 millones de dólares por parte de las empresas Botnia y la española Ence.

La empresa finlandesa decidió continuar con las obras, pero los trabajadores no tienen seguridad sobre quien pagará los salarios. El canciller Reinaldo Gargano dijo a la prensa que "la circulación de tantas versiones sobre la detención de las obras llevan al desconcierto".

Vázquez reafirmó que "las plantas se van a instalar (en el lugar donde están), no van a contaminar y van a dar trabajo a los uruguayos". El mandatario lanzó el viernes una advertencia a la Argentina y Brasil: "Los grandes del Mercosur piensen y sepan que no pueden andar a los ponchazos (empujones) con los chicos, porque los chicos tenemos dignidad y no nos vamos a dejar llevar a las ponchazos".