10 de septiembre de 2015

ONU pide diálogo, preocupada por la crisis en la frontera entre Colombia y Venezuela

ASUNCIÓN, 10 Sep. (Reuters/EP) -  

   Naciones Unidas ve con "preocupación" la crisis humanitaria que se creó en la frontera entre Colombia y Venezuela y espera que los países puedan entablar un diálogo respetuoso para resolver el problema, según ha dicho este miércoles la directora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe, Jessica Faieta.

   Cientos de colombianos han sido deportados y miles regresaron a su país desde Venezuela, después de que el presidente Nicolás Maduro ordenara el cierre de una parte de la frontera común hace más de dos semanas tras un enfrentamiento de contrabandistas con militares.

   Las medidas están enmarcadas en un operativo militar venezolano que busca combatir el contrabando, pero que ha sido criticado por defensores de los Derechos Humanos y líderes opositores, quienes alegan un excesivo uso de la fuerza.

   "Naciones Unidas se ha manifestado con mucha preocupación, sobre todo por la crisis humanitaria que se ha creado en la frontera", ha explicado Faieta a periodistas durante una visita a Asunción.

   "No es la primera frontera donde existen intercambios de población y se dan problemas de contrabando. Son problemas más estructurales que obviamente los tienen que tratar entre los dos países y esperamos que se lleguen a tratar (...) en un diálogo respetuoso", ha agregado la funcionaria.

   Faieta ha señalado que la organización apoya los esfuerzos del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos por recibir a los deportados y ha abogado por el respeto a los derechos de los migrantes, considerando que se trata de una población numerosa.

   Desde que comenzó el cierre de la frontera, unos 1.467 colombianos han sido deportados y más de 18.000 han regresado a su país por temor a represalias de las autoridades venezolanas, en un incidente que provocó además una crisis diplomática.

   Colombia denuncia que sus ciudadanos fueron víctimas de atropellos y violaciones a los Derechos Humanos, aunque Caracas ha negado las acusaciones.