4 de abril de 2006

Venezuela.-El Gobierno español revisó las patrulleras de Navantia tras ser informado sobre el supuesto espionaje de EEUU

MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

El embajador venezolano en Madrid, Arévalo Méndez, reveló que el Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero revisó la composición técnica de las ocho patrulleras que tiene previsto vender a Venezuela después de que el Gobierno de este país sudamericano "intercambiara información" con el Ejecutivo español sobre el supuesto caso de espionaje de Washington sobre esta operación que en febrero denunció el presidente Hugo Chávez.

En una entrevista a Europa Press, Méndez manifestó que, a pesar de que el Gobierno Zapatero tuvo que asegurarse de que las patrulleras --cuatro de vigilancia oceánica y cuatro de litoral-- no contaran con piezas de fabricación estadounidense, la operación "sigue adelante" y en estos momentos ambas partes se encuentran "negociando la fianza" que deberá adelantar Caracas para la operación y "ultimando los detalles" del acuerdo en materia técnica.

El diplomático venezolano asegura que el espionaje supuestamente realizado por Washington tenía como objetivo encontrar en las patrulleras de Navantia piezas de fabricación estadounidense para poder vetar también esta venta a Venezuela.

El pasado febrero, presidente Hugo Chávez denunció que oficiales de la Armada de Venezuela entregaron a funcionarios estadounidenses documentos secretos relacionados con la oferta de construcción para el país sudamericano de cuatro buques de vigilancia costera y otros cuatro oceánicos por parte de la empresa española Navantia.

Este presunto caso de espionaje sacado a la luz por Chávez generó una nueva escalada en la tensión entre los dos países que generó la expulsión de Venezuela del agregado naval de Estados Unidos, John Correa, quien supuestamente dirigía las acciones de espionaje. Al gesto, Washington respondió expulsando a la ministra consejera de Venezuela, Jenny Figueredo.

El contrato para la construcción de los ocho buques fue suscrito en noviembre de 2005 en el Palacio presidencial de Miraflores, el mismo día que se pactó la construcción de 12 aviones de transporte C-295 y C-235 con la firma EADS-CASA. Ambas operaciones tienen un coste aproximado de 1.700 millones de euros.