18 de junio de 2009

Venezuela inicia entrega divisas a golpeado sector automotor

CARACAS (Reuters/EP) - Venezuela inició la entrega de autorizaciones de divisas para la importación de vehículos y partes, luego de que una crisis en el sector automotor se profundizó por la falta de dólares para operar, dijo el jueves el ministro de Comercio.

La industria había urgido al Gobierno a liberar divisas para honrar deudas estimadas en unos 2.200 millones de dólares, lo que llevó a la unidad de General Motors a decidir una paralización de al menos tres meses, a partir de julio, por la carencia de insumos.

"Se empezaron a dar las licencias y los certificados de no producción para el ensamblaje de vehículos. Hasta ahora son 2.500 millones de dólares", dijo el ministro Eduardo Samán.

El funcionario dijo que 2.000 millones de dólares irán a la compra de partes y piezas y el resto a la importación de vehículos ya ensamblados.

Sin embargo, las empresas estarían solicitando otros 500 millones de dólares para traer unidades ensambladas.

Samán explicó que el monto anunciado es el presupuesto para el sector hasta que termine el año. "Si sube el precio del petróleo podremos darle más dinero a la industria", apuntó.

Respecto a General Motors, el ministro dijo que si cerraban era debido a problemas internos o de su casa matriz porque se le estaban entregando dólares.

General Motors, declarada en quiebra en Estados Unidos, explicó que el cierre en Venezuela se debe a los lapsos entre el pago de las deudas y la recepción de los insumos desde el exterior.

Venezuela ha sufrido una fuerte caída de sus ingresos por el derrumbe en meses recientes de los precios internacionales del petróleo, lo que ha llevado al Gobierno del presidente Hugo Chávez a racionar la entrega de divisas.

Esto se suma a la situación actual del sector en el que la demanda sobrepasa fuertemente la oferta, lo que obliga a los clientes a anotarse en largas listas de espera para obtener su auto muchos meses después.

Adicionalmente, empresas como General Motors y Toyota han sido afectadas por dilatados conflictos laborales que han disminuido sus niveles de producción.