13 de abril de 2014

Maduro a la oposición: "No es tiempo de perdón"

Maduro a la oposición: "No es tiempo de perdón"
PRESIDENCIA DE VENEZUELA

CARACAS, 13 Abr. (Notimérica/EP) -

   El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha aclarado este domingo a la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que, en el marco del diálogo político, el Gobierno solo está dispuesto a ofrecer una mayor inclusión económica a la coalición opositora, pero ha rechazado una amnistía porque "no es tiempo de perdón".

  "Desde la Revolución Bolivariana lo que podemos ofrecer es avanzar hacia un modelo económico que los incluya aún más. Y me refiero a los sectores de la oposición y del empresariado, que dicen sentirse excluidos", ha dicho en una entrevista publicada por el diario venezolano 'Últimas Noticias'.

   Maduro ha indicado que, en ese sentido, el Gobierno "podría hacer la apertura aún mayor, a fin de que ellos se involucren directamente en el proceso de crecimiento y desarrollo económico". "De intercambio de opiniones en el campo económico, siempre dentro del modelo económico que delineó el comandante (Hugo) Chávez", ha aclarado.

   Interrogado sobre la ley de amnistía que ha exigido la MUD para los detenidos en el marco de las protestas antigubernamentales, que comenzaron hace dos meses en Caracas y que ya han dejado 41 muertos, así como para los denominados presos políticos, se ha negado.

   "La Revolución Bolivariana ha demostrado su nobleza en el trato de los delitos cometidos en el campo de la lucha política. Pero creo que ahora es el tiempo de la justicia severa, porque en Venezuela se ha montado una insurgencia armada", ha explicado.

   A este respecto, ha denunciado que "hay una red de paramilitares que alcanzan por lo menos los 2.000 activistas y que han realizado acciones violentas, como la quema de universidades, ministerios, vehículos oficiales y escuelas". "Así que no es el momento todavía del perdón", ha zanjado.

   Sobre las exigencias a la MUD, ha insistido en que la oposición debe condenar la violencia "como método político para la toma del poder". "Y me refiero a eso porque en teoría esas premisas las aceptan todos, pero en la práctica muchos la respaldan", ha lamentado.

   También ha apuntado a la necesidad de que "la oposición llegue al convencimiento de que debe respetar la Constitución y al 'chavismo' como fuerza mayoritaria con su proyecto político". "Ya sería un gran avance en el fortalecimiento de la democracia", ha considerado.

PRESIONES EN LA OPOSICIÓN

   Maduro ha apuntado a la división en la MUD --entre un sector moderado que aboga por el diálogo con el Gobierno y otro radical que pide aumentar la presión en las calles hasta lograr su caída-- como una de las principales amenazas a las conversaciones.

   "Lamentablemente después de la partida del comandante Chávez, factores de poder mundial de la derecha internacional, han determinado acabar con la Revolución Bolivariana. Y esos factores tienen mucho poder en la extrema derecha venezolana", ha indicado.

   El jefe de Estado ha señalado que, "a su vez estos factores han envenenado a buena parte de los votantes de la oposición". "Yo diría que más de la mitad del electorado opositor sigue a la extrema derecha, de manera casi ciega", ha lamentado.

   "Y este sector tiene mucha capacidad de presión sobre el liderazgo de la oposición", ha alertado, al tiempo que ha confiado en que finalmente "se imponga la sensatez". "Por mi parte estoy dispuesto a hacer todo lo que esté a mi alcance para que ellos se mantengan centrados", ha dicho.

   Maduro también ha denunciado presiones en el sector estudiantil que apoya las negociaciones con el Gobierno. "Se encuentra muy fracturado, allí hay muchos sectores que imponen su política de no diálogo", ha sostenido, reiterando que "las puertas del Palacio de Miraflores están abiertas".

   En concreto se ha referido al presidente de la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), Juan Requesens. "Este muchacho sometido a presiones inaguantables, a pesar de lo cual ha querido dialogar", ha valorado.

MENSAJE AL 'CHAVISMO'

   En lo tocante al oficialismo, Maduro ha reconocido que "algunos sectores dentro de la izquierda 'chavista' que pudieran tener algún tipo de duda sobre la justeza de los procesos de diálogo, de debate público y de reconocimiento con la oposición".

   "Yo les diría que es el único camino a la paz. Venezuela, para hacer una revolución, no debe ir a una guerra. Nuestro reto es gobernar bien y resolver los problemas de la gente, ampliar la base política y social, nunca eliminar al adversario", ha defendido.

   Sobre las dudas respecto a su persona, "en el sentido que se vendería al imperialismo y la burguesía", ha instado a repasar su trayectoria "como revolucionario comprometido con el pensamiento del comandante Chávez".

   "En mí no cabe la traición ni la duda, pero me toca conducir un país, donde hay venezolanos que piensan diferente y si observo que se desvían hacia el campo de la insurrección, los tengo que traer al campo de la Constitución y el debate político", ha explicado.

LAS EXPECTATIVAS DE VENEZUELA

   Interrogado sobre las expectativas de los venezolanos sobre el diálogo política, ha considerado que "la gente quiere que haya paz, respeto y reconocimiento mutuo". "Y que eso además nos permita afrontar los principales problemas del país", ha subrayado.

   "Por eso propuse desde hace algún tiempo el tema de la criminalidad. Estoy seguro, porque ya lo hemos hecho, de coincidir en la opinión, en la visión e incluso en la acción, con todos los actores", ha apuntado.

   "Otro punto donde creo que se puede avanzar de igual manera es el tema del crecimiento económico. La expansión de las fuerzas productivas de Venezuela", ha añadido.

   Maduro, por su parte, ha confiado en que "todo esto sea un punto de partida de una nueva etapa de coexistencia en el país".