30 de noviembre de 2012

Garzón explica que Assange no quiso ofender a Ecuador al decir que "no es un país muy significativo"

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ex juez de la Audiencia Nacional (AN) de España Baltasar Garzón ha asegurado este jueves que el fundador de Wikileaks, Julian Assange, no pretendía ofender a Ecuador al decir que "no es un país muy significativo".

En una entrevista concedida a Caracol Radio, Garzón ha asegurado que las declaraciones del periodista australiano sobre el país andino "no tienen un sentido peyorativo". "Han sido sacadas de contexto", ha indicado a la emisora colombiana.

"Assange contesta que en el marco del libro no era significativa la pregunta que se le hacía sobre las críticas a organizaciones sobre la libertad de expresión de Ecuador", ha explicado el ex juez central de instrucción.

Garzón, que ha asumido la representación legal del fundador de Wikileaks, se ha referido a la entrevista que Assange concedió ayer a la cadena estadounidense CNN, con motivo de la presentación de un libro sobre la libertad de expresión.

El periodista australiano se negó a contestar a una pregunta sobre el control de los medios de comunicación que ejerce el Gobierno de Ecuador, al considerar que "no es un país muy significativo" en la escena internacional y, por tanto, sus decisiones no tienen la misma trascendencia que las adoptadas por otros estados.

"Es un pueblo que ha sido generoso conmigo, pero no es un actor significativo a nivel mundial. Las cosas pequeñas que ocurren en países pequeños no son las que me preocupan", dijo, al tiempo que pidió que el debate se centrara "en lo que está pasando en toda la civilización".

Assange, de 41 años de edad, se encuentra refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres desde el pasado 19 junio, cuando solicitó al país andino asilo político para evitar que las autoridades británicas le extraditen a Estados Unidos, alegando que es víctima de una persecución política en el país norteamericano.

Las autoridades ecuatorianas le han concedido el asilo político, pero no ha podido salir de Reino Unido porque las británicas se niegan a concederle un salvoconducto, alegando que tienen la "obligación legal" de extraditarlo a Suecia, donde se le investiga por varios delitos sexuales.