9 de diciembre de 2010

El Gobierno de Uribe propició contactos con las FARC y el ELN para iniciar un proceso de paz

BOGOTÁ, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

Durante los últimos meses de su Gobierno, el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe realizó varias gestiones para establecer un diálogo directo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) con el objetivo de poner fin a la guerra interna, según revelan varios cables diplomáticos elaborados por la Embajada de Estados Unidos en Bogotá.

El comisionado para la Paz, Frank Pearl, informó al embajador estadounidense, William Brownfield, de que su oficina estaba preparando "hojas de ruta" para iniciar conversaciones de paz con las dos guerrillas, después de que el Gobierno contactara con ambos grupos para "generar un clima de confianza", según revela un cable de enero de 2010 que recoge una conversación entre ambos.

En el mismo documento, el legado advierte de que tanto las FARC cono el ELN habrían fijado unas "condiciones mínimas", que serían: el compromiso claro y unánime del Gobierno de suscribir un acuerdo de paz; la inclusión de los militares en el proceso para evitar que fracase como el del Caguán (1998-2002); la participación del sector privado; y la existencia de una mediación internacional.

No obstante, Pearl establece diferencias entre las dos guerrillas, en lo que se refiere a la voluntad para llevar a cabo las negociaciones. En referencia al ELN, subraya el interés manifestado por sus líderes para iniciar el proceso, con la mediación del Gobierno cubano, por lo que le habría ofrecido celebrar dos o tres reuniones, como un "ejercicio de construcción de la confianza".

En el caso de las FARC, el comisionado destaca las ventajas que tendría una eventual negociación con el nuevo líder de la banda, Alfonso Cano, que accedió al poder tras la muerte de sus anteriores jefes, Manuel Marulanda, alias 'Tirofijo', y Raúl Reyes. Sin embargo, apunta a la existencia de diferencias en el seno de la guerrilla sobre la resolución del proceso, ya que una facción abogaría por la vía política y otra por la desmovilización, que podrían frenar el avance.

En un cable posterior de febrero del mismo año la estrategia parece haber avanzado, ya que Pearl adelanta la celebración de una reunión en la Embajada de Suiza en Colombia entre representantes de las FARC y el Gobierno, mientras que el ELN habría aceptado acudir a los dos encuentros citados anteriormente, por lo que el comisionado se muestra "esperanzado" ante la posibilidad de concluir el proceso durante la siguiente administración, la de Juan Manuel Santos.

EL PESIMISMO DE URIBE

No obstante, el entonces presidente señala dos dificultades importantes en la consecución de la paz, una en lo que se refiere al apoyo que su par venezolano, Hugo Chávez, estaría suministrando a las FARC, y otro al soporte económico que las guerrillas reciben del narcotráfico, para lo que solicitó la ayuda de Estados Unidos.

En una reunión con el vicesecretario de Estado norteamericano, James Steinberg, cuyo contenido queda recogido en otro cable de febrero de 2010, Uribe se muestra convencido de que las FARC no negociarán mientras disfruten "de un refugio seguro en Venezuela y de la fuente de riqueza del tráfico de drogas".

En este sentido, el ex mandatario subraya la importancia de erradicar los cultivos de droga en suelo colombiano y mostrarse cauto ante las "belicosas" declaraciones de Chávez, aunque solicita la colaboración de Washington para coordinar las labores de Inteligencia contra los rebeldes que se refugian en el país vecino.

CONTACTOS ANTERIORES

Un cable de julio de 2008 recoge el escenario dibujado por el reciente rescate de la candidata presidencial Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de las FARC. El entonces comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, confirma que el Gobierno ha contactado con Cano para ofrecerle "una salida digna" a través de la negociación.

A pesar de esta propuesta, Restrepo destaca la importancia de que esta vía no facilite el fortalecimiento militar de la guerrilla. "El Gobierno necesita obligar a Cano a que entienda que las conversaciones son la única salida para las FARC y para él", recoge el texto.

Entre los principales obstáculos para la consecución de un acuerdo, el comisionado apunta al carácter del nuevo líder guerrillero, quien estaría intentando consolidar su poder mediante los buenos resultados en la lucha contra los militares.

Esta oferta parece prosperar cuando en mayo de 2009, según recoge un cable de ese periodo, un emisario del jefe del Bloque Occidental de las FARC, Pablo Catatumbo, se reúne con un representante de la Embajada de Estados Unidos para "establecer una relación que podría resultar útil en el futuro", ya que el líder rebelde está convencido de que la participación de Washington en un eventual proceso de paz "sería clave para el éxito".