22 de junio de 2013

Ya son 60.000 los manifestantes congregados en Belo Horizonte, sede del partido entre Japón y México

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Unas 60.000 personas, según la Policía, se han congregado ya en las inmediaciones del Estadio del Minirao, en la ciudad de Belo Horizonte, que acoge este sábado el partido entre las selecciones de Japón y México de la fase de grupos de la Copa Confederaciones, para protestar contra el gasto público en grandes eventos deportivos y a favor de una mayor inversión en sanidad y educación.

El comandante Gilmar Luciano Santos de la Policía Militar ha explicado que la gran mayoría de manifestantes procedentes del centro de la ciudad ha respetado el perímetro de seguridad exigido por la FIFA en torno al estadio, pero que un pequeño grupo ha intentado abrirse paso por la fuerza hacia el recinto deportivo.

La marcha ha partido de la plaza Sete, en el centro de la ciudad, y ha recorrido la avenida Antonio Carlos hasta la zona del estadio y en el cruce con la avenida Abraao Caram un grupo ha intentado romper el perímetro y ha lanzado piedras contra los policías. Uno de los agentes está herido por un impacto en el rostro.

Los policías, miembros de la Tropa de Choque y de Caballería de la Policía Militar y de la Fuerza Nacional, han respondido con gases lacrimógenos para impedir el avance de los manifestantes. "Esto es violencia. No es una manifestación pacífica", ha señalado el coronel Alberto Luís en declaraciones recogidas por el diario 'Folha de Sao Paulo'.

Este mismo sábado otras 30.000 personas han salido a la calle en Santa María, en el estado de Río Grande do Sul, para exigir mejores condiciones de vida y una investigación adecuada de la tragedia de la discoteca Kiss, en el que murieron 241 personas en un incendio el pasado 27 de enero. En este mismo estado unos 3.000 manifestantes han cortado en Uruguaiana el Puente Internacional que une Brasil con Argentina.

También se ha reivindicado en las protestas la retirada de la Propuesta de Enmienda Constitucional 37/2011, el proyecto que tramita el Congreso y que supone la eliminación efectiva del Ministerio Público, diseñado como un 'cuarto poder' contra la corrupción en la actual Constitución brasileña.

Las marchas están cada vez más descentralizadas en Río de Janeiro, origen de las protestas y donde hoy se han registrado manifestaciones en barrios como la Zona Sur, Barra, Guaratiba o Campo Grande.